Colombia 2020: Entre el desempleo y el alto gasto público. Los choques laborales del Covid-19

Colombia 2020: Entre el desempleo y el alto gasto público. Los choques laborales del Covid-19

Por: Giovanni Carlos Argel Fuentes

No es hora para expresar pesimismos en Colombia, cuando hemos recibido los golpes más fuertes en los últimos 15 años en temas de salud pública y específicamente frente a la continua inestabilidad de los mercados.

Sin embargo a pesar de lo anterior es necesario informar y aprender. A cierre del 20 de Marzo de 2020, el Dólar llegó a su techo cambiario de la semana por $4.153.91 pesos colombianos (abre el Lunes 24 de Marzo a $4.079.96), los Precios del petróleo Brent se cotizaron a U$27.41 y WTI a U$23.61. La Tasa de inflación se ubicó en 0.67% a Febrero, en Enero fue 0.42, aumentó 0.25%. La inflación anual ascendió a 3.72% (variación anual 12 meses, a Febrero de 2020). El aumento ha sido significativo 0.71 puntos frente al mismo período en 2018, que fue, 3.01.

La cuenta corriente de la nación será negativa, -4.6%, en la proyección realizada para 2020. Se estima que aumentará este déficit en 1% teniendo en cuenta las cuentas fiscales deficitarias, el alto gasto público que se avecina y los irremediables ajustes que habrá que realizar al presupuesto estatal que cuadró cifras, con precios del petróleo a la venta, en U$59 y hoy está en U$25, promedio.

Esta pandemia económica se prolongará con leves recuperaciones en los meses de Mayo y Junio. Pero  la crisis, además por cierto, impactada por el Covid-19 sanitariamente hablando, ha agravado otro fenómeno que viene creciendo en Colombia antes de la enfermedad pandémica, el DESEMPLEO.

La volatilidad crítica que experimentan las variables anteriormente mencionadas han ocasionado cambios sustanciales en la sostenibilidad del empleo. Esta crisis, cuyas medidas definidas en materia de confinamientos preventivos, aislamientos sostenidos, toques de queda poco estudiados, pánicos y acciones desesperadas tanto empresarial (Oferta) como de los ciudadanos y/o consumidores (Demanda); ha ocasionado que varias empresas (y van ser muchas en el futuro inmediato), grupos Holding y cadenas comerciales hayan cerrado total y parcialmente sus actividades operacionales en el país.

En el año 2019, sin cuarentena y una fuerte contracción de la demanda provocada por la reforma tributaria implementada y a su vez con cierta estabilidad del ingreso disponible, Colombia creció al 3.3% y ubicó la tasa de desempleo en 10.5%. En ese momento publicamos tres artículos y uno este año en Febrero de 2020, realizándole seguimiento al Desempleo en las distintas ciudades y áreas metropolitanas del país.  La evidencia de esos resultados fue una creciente tasa de desempleo en todas y cada una de las 13 ciudades objetos de estudio para esta variable.

Hoy el desempleo a Febrero e inicios de Marzo de 2020 con el impacto del Covid-19 se ubica en 13.0%. Aclaro, esta cifra corresponde a Febrero 20, publicada el 4 de Marzo de 2020.  Los despidos iniciaron con el crecimiento progresivo de la tasa de contagio y letalidad del Covid-19 que se ubica en estos momentos a nivel mundial, por encima del 4.0%, hace una semana, 3.4%. Para Colombia, la tasa de contaminación es de 2.68 y letalidad del 0.87% según datos del Instituto Nacional de Salud-INS.

Así que la tasa de desempleo producto de la inestabilidad crítica no solo ocasionada por el Coronaviris sino por el impacto dorsal de las variables referenciadas al  inicio del artículo, se posiciona 2.6 puntos por encima frente al año 2019. Ver Gráfico anexo. Los próximos meses serán fatales y se evidenciará una variabilidad creciente de la tasa de desocupación acumulada. Se incrementará con mayor peso en los departamentos donde existe baja concentración empresarial e industrial y existan prolongaciones de las medidas de aislamiento preventivo como desregulación del consumo.

Es preocupante el futuro del empleo en Colombia y las regiones. Igualmente la estabilidad de los pequeños comerciantes que no tienen ahorros, los ciudadanos que viven del día a día y tienen endeudamientos de corto y mediano plazo  como la de los consumidores que logran recursos para comprar diariamente. Se estima que en el mundo exista un desempleo masivo de 25 millones y en Colombia crezca la tasa al 15% con 55.000 nuevos desempleados, aproximadamente, para los primeros cuatro (4) meses acumulados del año.

Los esfuerzos del gobierno y los anuncios de judicialización a empresarios que despidan empleados directos e indirectos, no tendrá todos los efectos posibles. Esto lo determina la demanda y en estos momentos por el confinamiento y aislamiento sistemático-preventivo, el sistema productivo en todas las ciudades está paralizado. Las ventas estan contraídas y los gastos operacionales se sostienen.  El gobierno debe aumentar con amplitud el gasto público y estimular a la empresa con bajas tasas de interes y diferenciación tributaria. Medidas que ya se ven venir, entre otras.

Informes recientes de revistas especializadas, boletines y noticias en la prensa escrita y hablada, demuestran que en estas semanas comprendidas entre el 12 y 20 de Marzo de 2020; empresas como:

Decameron, Cine Colombia, Tecnoglass, Avianca,  EPK, Juan Valdez,  Univerdidades Públicas y Privadas, Instituciones Educativas de básica primaria y secundaria, Almacenes de grandes superficies, entre otros cerraron operaciones total y parcialmente. La cuarentena afectará con mayor profundidad la demanda agregada y ello incidirá la oferta de bienes y servicios en todos los mercados regionales, urbanos y rurales. Sin lugar a dudas más desempleo y finalmente  disminución del PIB y desaceleración creciente, será el pan de cada día en los próximos meses.

Para ratificar lo anterior, por ejemplo; se anunciaba que5.000 empleos están en riesgo por los cierres de parques de diversiones, advertía la Asociación Colombiana de Atracciones y Parques de Diversiones (Acolap).

Subsectores como el hotelero y turístico, automotriz, educacional, industrial metalmecánico, construcción y comercio en general han perdido utilidades y experimentan bajas rotaciones de inventarios como de activos. Esto se traduce  en restricciones al crecimiento y aumento, aunque no queramos, del Desempleo en todos los sectores y clasificaciones.

Creo que se materializará en el segundo semestre de 2020, sino es antes, la informalidad y los niveles de delincuencia producto del desempleo y la incapacidad de las empresas de vincular empleados. Frente a ello, por ejemplo revisando notas periodísticas de la Revista Dinero y Semana, a Marzo, encontramos opiniones importantes como las de Fedesarrollo y Corficolombiana.

«Fedesarrollo estima que la economía debe crecer por encima de 3,8 por ciento. Pero en estas circunstancias, las expectativas van a ir a la baja y ya muchos la sitúan por debajo de 3 por ciento. Seguramente habrá revisiones permanentes en las próximas semanas».

“Corficolombiana indica, La mayoría de las empresas podrían soportar un escenario de parálisis de ventas que dure entre uno y dos meses, pero más allá de este tiempo, empezarán a verse seriamente afectadas. Y, sin duda, los sectores más expuestos son hoteles y restaurantes, comercio, transporte y entretenimiento fuera del hogar.

Los análisis de estas empresas generan preocupación en la estabilidad económica de manera general en el país. Allí se evidencia la alta posibilidad de despidos, frente a la contracción del consumo y la falta de ventas por el aislamiento. Esta tasa de desempleo se disparará proporcional a la disminución de los ingresos y a la débil sostenibilidad de los costos de producción, costos de mercancías por vender y de gastos operacionales.

Es preocupante como cumplirán las empresas sus pasivos con ventas parciales para algunas compañías y nulas para otras. Igualmente la dificultad de sostener fondos indistintos de carácter empresarial.

Esto anotaba Stefano Farné, director del Observatorio de Mercado de Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Externado de Colombia, la gran pregunta es qué hacer: “¿Para tratar de mantener el gasto de las personas y empresas? Eso requiere de muchos recursos y somos un país que no tiene tantos ahorros. En los países desarrollados hay subsidios al desempleo que funcionan. Acá estamos muy mal. No hay seguro de desempleo, algo de las cajas de compensación, pero no es suficiente para lo que ahora se necesita”.

Desde otra perspectiva anota el informe periodístico de las Revistas citadas, por medio de una entrevista a Luis Carlos Reyes, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana,» ….no son suficientes las medidas del Gobierno como ampliar plazos para pagar impuestos, rebajar el precio de la gasolina o facilitar créditos. “Sin ventas, ¿los empresarios cómo van a cubrir los salarios o los arriendos? El Gobierno debería entrar a cubrir costos y gastos operacionales de las empresas….». Solo en Estados Unidos representa el 10 por ciento del PIB. Es una alternativa que cuesta mucho, pero de lo contrario vamos a tener despidos y luego quiebras de las empresas”, dice. Además, dar hoy créditos a las empresas –así tengan facilidades en las tasas y plazos– es endeudarlas en un momento en que no tienen respiro financiero y la recuperación puede tardar»

En conclusión el desempleo proximo es inminente, a pesar de las medidas laborales. Prepárense para esta otra pandemia económica, que es de mediano plazo y más lesiva que la sanitaria cortoplacista, que se debió pronosticar desde la prospectiva de salud pública.

* Profesor Titular. Decano Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Administrativas. Universidad de Córdoba.

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