Por Cristian Vargas

Investigador del Observatorio de Cultura Ciudadana y desarrollo sostenible

Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla, mientras el género humano No la escucha. Víctor Hugo.

Con ocasión de la celebración del día mundial del “retrete”  o Letrina cada 19 de Noviembre, quiero esbozar algunas preocupaciones que se derivan de la ceguera  medioambiental que tenemos como sociedad.  

Quizá muchos piensen que se trate de una broma, pero este día lo asumimos  muy en serio quienes trabajamos por lograr que el país entienda que aún existen derechos fundamentales que no llegan al grueso de la población colombiana en especial la población rural en materia de saneamiento básico y agua potable.

El retrete es un salvavidas que evita la transmisión de enfermedades y facilita la salubridad de los espacios, es por ello que cada 19 de noviembre debemos recordar y llamar la atención para tomar medidas a favor de aquellas personas que no poseen un sistema adecuado de saneamiento residual y alcanzar el reto promovido en el Objetivo 6 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: saneamiento para todos en 2030.

Entre tanto, el Saneamiento básico es la tecnología de más bajo costo que permite eliminar higiénicamente las excretas y aguas residuales y tener un medio ambiente limpio y sano tanto en la vivienda como en las proximidades de los usuarios.

El acceso al saneamiento básico comprende seguridad y privacidad en el uso de estos servicios. La cobertura  de este que se refiere al porcentaje de personas que utilizan mejores servicios de saneamiento es deficiente en gran parte de las zonas rurales de nuestro departamento; conexión a alcantarillas públicas; conexión a sistemas sépticos; letrina de sifón; letrina de pozo sencilla; letrina de pozo con ventilación mejorada.

 La jurisprudencia constitucional en variadas sentencias  ha definido  el agua y la  erige como una necesidad básica, al ser un elemento indisoluble para la existencia del ser humano.

El agua en el ordenamiento jurídico colombiano tiene una doble connotación pues se erige como un derecho fundamental y como un servicio público. 

En tal sentido, todas las personas deben poder acceder al servicio de acueducto en condiciones de cantidad y calidad suficiente y al Estado le corresponde organizar, dirigir, reglamentar y garantizar su prestación de conformidad con los principios de eficiencia, universalidad y solidaridad.

No obstante, un baño no es solo un baño. Es un salvavidas, un protector de la dignidad y un creador de oportunidades, quien quiera que sea, esté donde esté, el saneamiento es su derecho humano universal y nuestra constitución política lo ampara en el artículo 49 son servicios públicos a cargo del Estado, sin embargo, hoy en día hay   personas que  viven sin servicios sanitarios gestionados de forma segura.

¿Cómo puede alguien salir de la pobreza sin saneamiento básico garantizado? Debemos ampliar el acceso a baños seguros y no dejar a nadie atrás.

Cuando alguien tiene un ‘servicio de saneamiento administrado de manera segura’ significa que utiliza instalaciones sanitarias higiénicas que no se comparten con otros hogares una realidad común en muchas zonas de extrema pobreza en nuestro país  y donde las excretas se separan del contacto humano y se eliminan de forma segura in situ o se transportan y tratan fuera del sitio.

Con ello se protege a las personas y al medio ambiente de posibles agentes patógenos. Ejemplos de posibles sistemas pueden ser: inodoros de descarga conectados a sistemas de alcantarillado; tanques sépticos o pozos de letrinas; letrinas de pozo mejoradas y ventiladas; inodoros de compostaje; o letrinas de pozo con cubiertas de losa.

En definitiva, tenemos mucho por avanzar en materia de saneamiento básico en nuestro país y por supuesto en el  departamento de Córdoba,  a los candidatos que en elecciones acostumbran a suplantar al Estado suministrando letrinas por doquier  para conquistar votos les propongo;  dejen que el Estado actúe y más bien desde sus instancias de poder político gestionen para que ese derecho cobije al grueso de nuestra población, con esto nos estaríamos ahorrando   enfermedades y problemas de salubridad pública y ustedes recursos económicos que desbordan descaradamente los topes regulados en campañas electorales .

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