El incendio que mostró la solidaridad monteriana

El incendio que mostró la solidaridad monteriana

En algunas conversaciones callejeras han salido frases como “los del incendio van a quedar mejor”, “se ganaron la lotería”, “ahora estarán mejor”. Hacen referencia a las 33 familias damnificadas con la quema de 27 viviendas reducidas a cenizas en un lamentable incendio que sorprendió en la madrugada a los pobladores de Nuevo Milenio en Montería.

Las expresiones callejeras tienen un hilo conductor, la solidaridad ciudadana e institucional volcada en favor de los damnificados, y que hoy les muestra un mejor futuro, además con recuperación de sus casas y en el mediano plazo, un hogar digno.

Nadie quiere perder su casa, y menos en esas circunstancias, pero aquí acuñamos una frase que todos tenemos en nuestro léxico, “Dios sabe cómo hace sus cosas”.

Y no es mentira, el incendio puso en evidencia nacional la necesidad de ciudades como Montería que en zonas subnormales pulula la pobreza, miseria, el desempleo, hambre, necesidad pura y una casa digna.

La tragedia la han convertido los monterianos en una oportunidad de vida para estos damnificados. Aquí hay que decir que, el Gobierno de Montería, ha sido clave para que nada les haga falta. El alcalde se puso al frente con su equipo de trabajo, para que, en una labor integral de atención, estén en las mínimas condiciones donde se preserven sus derechos.

El ciudadano es reflejo de sus líderes, y eso se evidencia, cuando la administración atiende ordenadamente la tragedia, envía ayudas, los reubica temporalmente, hace una ‘vaca’ con el sector privado para levantar materiales de construcción para reconstruir las humildes casas de madera, pero instó al tiepo una “Donatón” que ha dado extraordinarios resultados.

El ciudadano del común, organizaciones sin ánimo de lucro, políticos y hasta el Gobierno Nacional enviaron ayudas. Se despertó un corazón solidario que hoy no solo asiste el día a día de las necesidades de estas personas, sino que planteó un plan de construcción de 100 viviendas que permita pensar en la reubicación de los damnificados y otro puñado de familias en condiciones subnormales del mismo sector incendiado.

El Presidente Iván Duque, garantizó esos recursos, el municipio tendrá que poner el terreno y con gestión política y administrativa, además de la disposición de hacer las cosas bien, despojándose de intereses particulares, permitirán evidenciar su efectividad.

Aquí podríamos decir que, sí hay disposición política las áreas vulnerables ocupadas por improvisados barrios en la ciudad, se pueden reubicar y no permitir que esos espacios regresen para ordenar territorialmente al municipio y entregarles a sus residentes condiciones dignas de vida.

Por lo pronto me quedo con ese corazón solidario de los monterianos que convirtieron la tragedia en una oportunidad de vida de quienes en una madrugada quedaron en la calle y sin nada.

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