Entre los ‘Intocables’ del mototaxismo y los ‘Maltratadores Oficiales’ de la Registraduría

Entre los ‘Intocables’ del mototaxismo y los ‘Maltratadores Oficiales’ de la Registraduría

Por: Toño Sánchez Jr.

Iba a escribir de los más infames sátrapas de este hemisferio, Fidel Castro y Raúl Castro, los que forjaron el ÚLTIMO bastión del comunismo en América Latina -que ya empezó a colapsar-, pero dos hechos sucedidos en la ciudad de Montería me obligan a postergar el escrito sobre estos dos despreciables TIRANOS para la otra semana.

Hace unas semanas el Alcalde de Montería, Carlos Ordosgoitia Sanín, volvió a darle vida a un Decreto que tiene vigencia de hace más de diez años, en donde había unas disposiciones restrictivas para los llamados ‘mototaxistas’, para los días martes y jueves.

Nadie salió a respaldar la media del Alcalde, muy a pesar de que en todas partes, propios y extraños, cuestionan el caos vial que causan las motos en la ciudad. Más bien los interesados en las próximas elecciones a alcaldía se las dieron de especialistas en Hacienda Pública y Desarrollo Económico, al catalogar de equivocada la medida en momentos como estos.

A los ‘mototaxistas’ les importó un carajo el haber sido notificados del nuevo Decreto, por lo que el martes y jueves salieron a hacer lo que les viniera en gana. Y al ver los controles policiales se fueron de inmediato al vandalismo.

Se les dio (O les sugirieron) destruir esa bella sede de la Alcaldía de Montería en la margen izquierda.

Hasta el momento de escribir esta columna (Jueves en la mañana) nadie, de los que han vivido de lo público, salieron a condenar estos actos. A lo mejor porque “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”. Como tampoco nadie de los gremios salió a pronunciarse. (Aquí entiendo a algunos de la Cámara de Comercio que no lo hayan hecho, porque están siendo perseguidos, más que a ‘Otoniel’, por los delegados del Iván Duque en esa entidad).

Con todo esto, lo más probable es que pueda existir un ‘financiamiento clandestino’ para socavar la gobernabilidad del alcalde actual, por haber tomado la legal y oportuna medida de revivir el Decreto de los martes y jueves con respecto a las motos.

Aquí los que viven de la política… también saben de tiempos.

Y ya ellos saben que esta administración va para dos años y que es el momento de promover algunos ‘movimientos telúricos’. Para que los que hoy en día no están con ellos vayan ‘afinando’.

Por supuesto que lo que sigue es una suposición mía. Los que me leen saben que tengo momentos de ser alunado… se me trastoca la mente a veces…

A estos ‘mototaxistas’ los tienen como mercancía politiquera. Yo me imagino que alguien les ha tenido haber dicho, o sugerido hábilmente, (Todo esto está enmarcado en la palabra presuntamente): “¿Y se van a dejar joder?”. “Protesten”. “Hagan valer sus derechos”. “No es justo que en momentos como estos revivan esas medidas, yo jamás lo hubiera hecho”. “Pero es su decisión si se quedan callados o no”. “Yo jamás me quedaría callado”. “Pero es la decisión de ustedes”. (Cambio y Fuera).

Yo he aprendido que en esta amada ciudad nada sucede “así porque sí”. Aquí, esos movimientos espontáneos por las ‘reivindicaciones sociales’ no se mueven solos. Aquí ningún político, derrotado o no, da puntada con o sin dedal. ¡Las da! Así se puye.

A mí me da tristeza de ver como gente que pasó por universidades, y dice tener especializaciones de todo tipo, se burle y tenga como mercancía a esta vulnerable población, y condenarla a una HP (Horse Power) moto de por vida. ¡¿Qué clase de políticos son estos?! ¿Es que estos políticos no tienen corazón y SENSIBILIDAD SOCIAL?

Por qué no promovemos un gran DEBATE municipal para conocer todo lo que hay detrás de este fenómeno social. Los ‘mototaxistas’ tienen todo el derecho de decir por qué están allí y por qué no se salen de ese indignante oficio. Debatir sobre cómo desestimular ese humillante oficio y buscar otras alternativas dignas y rentables de trabajo para esos jóvenes.

Pero no seguir teniéndolos como idiotas útiles, que es lo que vienen haciendo los políticos de turno.

Aquí hay unas universidades públicas y privadas que se las dan… de conocer todo lo que aquí pasa. Por qué no investigan sobre este fenómeno para promover soluciones. Se ufanan que trabajan por Córdoba y viven promoviendo que la alianza académica -público-privada- es el verdadero soporte para el desarrollo del Departamento de Córdoba.

O es que esto es ¡Otro sonsonete!

El tema del ‘Mototaxismo’ sí que es un desafiante desafío de investigación para estas universidades del Departamento de Córdoba, problema este que no solo afecta a Montería.

Y para terminar esta parte de la columna, no me cabe duda de que el Alcalde de Montería, para este tema, está bien solo.

Aquí un ‘Para Que Conste’. Qué dirán los ‘financiadores clandestinos’ de los ataques de ‘mototaxistas’ a Policías por sorprenderlos sin el SOAT vigente.

¿Eso está bien?

Hasta aquí la parte de los ‘intocables’ mototaxistas y sus ‘manejadores clandestinos’.

Por esas cosas de la vida pasé a las 07:30 de la mañana por la calle 21 y 22 con Primera, vi un tumulto en la Registraduría de Montería, por lo que decidí llegar a ver qué pasaba. Además, aprovecharía para un viejo trámite pendiente.

Me sorprendió saber que había personas haciendo fila desde las 06:30 de la mañana. Y señoras con niños en brazos.

Al llegar pregunto a una señora: “¿Por dónde va la fila?”. Y me responde resignada: “Ay mijo, aquí no hay fila, todos nos paramos al frente de esta reja hasta que el celador llegue y abra”.

Y al rato aparece el celador, que no es servidor público, sino contratista particular de una empresa de vigilancia privada. El tipo tiene en su uniforme el apellido ‘Bravo’. Y le queda chiquito el honor que le hace a la extensión de su apellido.

No hay información alguna en ninguna cartelera que indique los procedimientos. Y creo entenderlo. Esos tipos de la Registraduría de Montería asumen que todos los que van allí son montunos y que esa gente no sabe leer.

Tan fácil que es poner unas carteleras en donde se indique por donde debería ir la fila de la diligencia que el usuario busca.

Bueno, pasa el tiempo.

Pasan las 8 de la mañana.

Pasan las 8 y 10 de la mañana.

Pasan las 8 y 15 de la mañana.

Alguien dice con temor: “Señor Bravo, ¿a qué hora abren?

El celador, movió su cabeza, más rápido que un lince, tratando de buscar quién se atrevió a semejante osadía. Al no poderlo individualizar, ladró: “¡Ahora más tarde!”.

Y abrieron… como dice el callejero filosofo monteriano, Raymundo Berrocal Escoba… “Cuando les dio la puta gana”.

Eso no es nada. Falta.

¿Saben por qué no abrían?

No abrían porque los flojos y flojas de la Registraduría de Montería comenzaron a llegar, a pie o en sus motos, pasadas las 8 de la mañana.

La gente estaba arremolinada en la entrada. Y no se quería mover para no perder el privilegio de haber llegado primero. Pero tenían que hacerlo a la fuerza para que los flojos y flojas pudiesen entrar y no atrasar más la apertura de la Registraduría. Por supuesto que hay excepciones, pero esta columna no se trata de excepciones.

Pude constatar que hay mucha gente grosera y maltratadora de los usuarios.

¿Por qué escribí de esto?

Porque subí a mi Página de Facebook (Toño Sánchez Jr.) un comentario de unas cuantas líneas con una foto. Y al momento de escribir esta columna, llevo más de 60.846 personas alcanzadas (Usted puede corroborarlo).

¡¡¡JAMÁS EN MI VIDA HABÍA LLEGADO A TANTO EN TAN POCO TIEMPO!!!

¿Esto qué significa?

Que hay miles de cordobeses y monterianos fastidiados que los SERVIDORES PÚBLICOS LOS IRRESPETEN.

Señor Gobernador de Córdoba.

Señor Alcalde de Montería.

¿Qué le pueden decir a esos miles de USUARIOS que a diario irrespetan los ‘SERVIDORES’ públicos en el Departamento y Capital que ustedes GOBIERNAN?