Este fue el discurso de posesión del gobernador de Córdoba, Orlando Benítez

Este fue el discurso de posesión del gobernador de Córdoba, Orlando Benítez

Desde la plaza cultural del Sinú, Orlando Benítez tomó posesión del cargo como gobernador. Allí pronunció un discurso en el que hace un reflejo de la crisis institucional que encuentra, y los planes que tiene para el departamento.

El siguiente es el discurso de posesión.

Antes de iniciar mi intervención, quiero pedirles con mucho respeto que me acompañen con un minuto de silencio para honrar la memoria de mi padre Orlando Benítez Palencia y de todas las víctimas que ha dejado el conflicto armado en el departamento de Córdoba.

(Minuto de silencio)

¡Muchas gracias a todos por su comprensión!

Quiero iniciar expresando mi más inmensa gratitud a todos los que, de un modo u otro, han tenido que ver, no sólo con mi elección como gobernador, sino que han estado presentes a lo largo de mi carrera política.

En primer lugar, dar gracias a Dios que ha bendecido a toda mi familia grandemente, pese a las serias dificultades y tragedias que hemos tenido que enfrentar. En segundo lugar, al pueblo de Córdoba que depositó su confianza, y me acompañó durante tres periodos en los que me desempeñé como diputado de la Asamblea Departamental y me concede ahora el inmenso honor de ser su gobernador por los próximos 4 años, respaldado por esos 451.707 personas que depositaron su voto en las urnas por nuestras propuestas, en las pasadas elecciones.

Gracias infinitas a mi madre Alicia Mora, por ser el soporte fundamental de nuestra familia, por sus consejos, por su amor constante y profundo, por su fuerza y confianza.

A mi esposa Martha Ruiz Solera, mi compañera de aventura, mi coequipera, la que me ayuda a levantar cuando las fuerzas me fallan, la que sin pensarlo dos veces enfrenta conmigo toda clase de dificultades y retos con el fin de lograr nuestro objetivo de trabajar por Córdoba. Y en especial a nuestra hija Isabel Sofía, el bálsamo de nuestras vidas, la inspiración de nuestra lucha, y mi mayor motivación para transmitirle con nuestro ejemplo el amor por esta tierra y su gente.

Del mismo modo, quiero dar infinitas gracias a mis hermanos: Juan Carlos, Gloria Sofía y Claudia Marcela, quienes siempre han sido la columna vertebral en toda mi carrera política.

Hoy comenzamos a escribir un nuevo capítulo de la historia de Córdoba.

Atrás queremos dejar esas paginas manchadas de violencia, corrupción y malas prácticas. Nuestra voluntad no es gobernar con el espejo retrovisor, pero si vale la pena aprender de los errores del pasado, tomar lo positivo, corregir en el presente y construir un mejor futuro. Hablo de aprovechar esta nueva oportunidad para consolidar un gobierno distinto, y tener un nuevo comienzo.

La crisis institucional por la que ha atravesado nuestro departamento los últimos años, golpeó la credibilidad de nuestra clase política, pero no podemos generalizar, ni culpar a todos sin distinciones, no obstante, las fallas individuales debilitaron la imagen colectiva que se tiene de la política y del departamento en el contexto regional y nacional.  

La percepción de los cordobeses respecto al administración publica, y particularmente hacia la gobernación,  hoy no es la mejor. La desconexión popular, la baja presencia del gobierno en el territorio, su desarticulación con gremios, sectores y otras instituciones, han sido constantes que restringieron el avance de la gestión pública.

La incertidumbre causada por tiempos de interinidad conllevó a la desesperanza, a la estigmatización nacional y a que no se tomaran decisiones correctas en los tiempos indicados; generando así un ambiente de pesimismo, de indicadores negativos y de situaciones en riesgo en algunos sectores.

Debemos decirle a los cordobeses con toda claridad, que recibo una red Departamental de Salud en estado crítico: con dos de los 4 hospitales intervenidos, producto de malas administraciones, el hospital san Jerónimo de Montería y San Diego de Cereté. Con una alta cartera, baja facturación, limitaciones en infraestructura y equipos, golpeados en sus finanzas, con empleados insatisfechos y con un servicio ineficiente e inoportuno y de baja calidad. Hay puestos de salud que parecen más cementerios que puestos de salud, mucha gente se muere esperando una cita médica o simplemente no se traslada por falta de recursos para movilizarse.

Córdoba tiene suspendidos los recursos de salud que se transfieren a la población pobre no vinculada con subsidio a la demanda y para los servicios que no están incluidos en el Plan Obligatorio en Salud POS, y esto tiene en riesgo el acuerdo de reestructuración de pasivos, mas conocida como ley 550, por las demandas interpuestas por las IPS’s.

Hoy nos encontramos en el vergonzoso puesto 22 de competitividad a corte de 2018. Ocupamos el puesto 13 en cobertura de educación primaria y educación secundaria (entre 33). En calidad educativa, ocupamos el puesto 18. Los resultados en las pruebas saber grado 11 nos ubicaron en la posición 19 y en las pruebas del saber quinto grado ocupamos el puesto 24.

La cobertura en educación superior nos ubica en el puesto 25, que contrasta con el decoroso segundo lugar que poseemos en cobertura de educación superior  con acreditación de alta calidad. Ocupamos el triste lugar 32 en cobertura de educación técnica y tecnológica. Esto sin duda marca un reto enorme entendiendo que la educación es el motor principal de movilidad social ascendente.

En materia de orden público y seguridad, aunque dejamos atrás los momentos más críticos, las cifras siguen siendo altas en asesinatos y hurtos en sus diferentes modalidades: a corte 2019 tuvimos 365 homicidios, 646 hurtos a residencias, 886 casos de hurto al comercio, 2177 casos de hurtos a personas, 30 carros robados y 707 motocicletas.

También se presentaron 242 homicidios por accidentes de tránsito y 1130 lesiones por accidentes de tránsito.  A corte de octubre 2019, 515 casos de violencia sexual y 1392 casos de violencia intrafamiliar.

Significa está radiografía que la tarea de la mano de la Fuerza Pública, debe continuar para proteger cada centímetro de nuestro Departamento y mejorar la seguridad de nuestra gente. Es necesario fortalecer las campañas de valores, convivencia y familia e indiscutiblemente robustecer las acciones de seguridad vial.

El pueblo reclama más oportunidades y más bienestar, el Índice de pobreza multidimensional de 2018, se ubicó en 36,7, en las cabeceras municipales asciende a 23,3%, mientras que en la zona rural asciende a 51,9%. La meta nacional para 2030 es llegar a 8,4%. La pobreza extrema en Córdoba se ubica en 11, 1% mientras que la nacional es 7,2%.

Quiero anunciarles que la economía será la columna vertebral de nuestro gobierno. Necesitamos crecer para lograr el desarrollo. Contamos con potencial en el turismo, en el sector minero – energético, el sector agropecuario, la agroindustria; y en lo que hoy se denomina la economía naranja.

En lo que se refiere a la agricultura, una de las mayores potencialidades de nuestra economía, hemos tenido producciones superiores a 1.133.790 toneladas de productos como maíz, arroz, yuca, plátano, ñame, entre otros, pero no más del 10 por ciento tiene algún proceso de transformación y el 90 por ciento restante se comercializa directamente a empresas fuera de Córdoba, dejando de generar empleos locales y mayor valor agregado a nuestros productos.

Contamos con un hato de 2.134.681 cabezas de ganado, según cifras de Fedegan y solo existen tres plantas de sacrifico para todo el departamento, pero estás no incluyen el degüello de ganado menor. Lo que es peor aún, a la carne producida no se le hace ningún tipo de procesamiento, ni se le agrega valor.

Este sector agropecuario, en el 2019 arrojó pérdidas superiores a 150 mil millones de pesos. Gran parte como producto de la sequía, la inadecuada planeación y la falta de estrategias de producción y comercialización.

También el año pasado, murieron más de 30 mil reses y se dejaron de producir 160 mil toneladas de plátano, siendo afectados los cultivadores de al menos 20 mil hectáreas que vieron caer la producción.

Visiono un  Plan de Ordenamiento Territorial Agropecuario donde, a través de un diagnóstico real, nuestro departamento sea más competitivo y su vocación agro sea reconocida a nivel nacional e internacional reflejada en ingresos para los cordobeses.

Las alianzas público privadas, “APP”,  jugarán un papel importante como una gran posibilidad para articular esfuerzos. Debemos aprovechar las ventajas comparativas que Córdoba posee y convertirlas en competitivas. La productividad se logra si hay inversión racional y eficiente, y esto se consigue mientras haya garantías de estabilidad institucional y seguridad en el entorno.

Como gobernador seré el articulador que facilite la potencialización de nuestros sectores económicos, participaré en la incubación de nuevas empresas y otorgaremos facilidad para acceder a capital a través de programas sociales como el credi-exprés que tendremos en montería en compañía del alcalde Carlos Ordosgoitia, como el plan piloto departamental para combatir el gota a gota, paga diario o la pesadilla de muchos e incentivar el emprendimiento.

La infraestructura será uno de nuestros objetivos, pero con prelación lo social. Fortaleceremos nuestros hospitales, lucharemos por ampliar la cobertura de la educación superior, invertiremos en vías para mejorar la conectividad, la movilidad, la productividad y la seguridad. Tenemos en mente como lo dijimos en campaña, la conexión del Sur entre puerto libertador y Tierralta, la zona costanera entre los córdobas, puerto escondido, Moñitos, San Bernardo; la vía Montería-Guateque, Santa Lucía/Moñitos, entre otras.

La ronda del Sinú en Montería que ha sido orgullo para todos los cordobeses, la replicaremos en varios municipios del Departamento, construyendo distintas estaciones desde donde nace el río Sinú en Tierralta y Valencia, pasando por Montería sur, margen izquierda, Medio Sinú, Bajo Sinú y hasta san Bernardo del viento. Así mismo pensamos en la ronda del San Jorge. No estaremos de espaldas a nuestros 124 km de playa ni a nuestras ciénagas.

En el campo del deporte los resultados no son alentadores. Muestra de ello fue la lamentable actuación de nuestros deportistas en los pasados Juegos Deportivos Nacionales, en los que Córdoba ocupó, en la tabla general, el puesto 22 de las 28 delegaciones participantes.

Ello evidencia la falta de una política seria en materia de deportes y eso es algo que debemos encarar y corregir, en una tierra de tantos prospectos y talentos deportivos.

En igual situación está la cultura, tan rica y tan bella, pero tan descuidada y abandonada muchos escritores mueren sin publicar, varios pintores dejan de plasmar su inspiración por falta de apoyo, muchos cantantes y compositores no logran grabar por no tener los medios.

Pero no llegamos a la Gobernación de Córdoba a quejarnos, llegamos a perseverar y persistir como lo hemos hecho durante toda nuestra carrera política. Trabajaremos para mantener la confianza del pueblo y ganarnos la confianza del gobierno nacional y de las autoridades de control del estado. Nos motiva el sueño de cambiar nuestra imagen como departamento frente a la opinión pública regional y nacional, con La Nueva Historia de Córdoba..

Los cordobeses marcharon masivamente el 27 de octubre para  reclamar de manera contundente un gobierno popular, esa es mi responsabilidad, ese es mi mandato, esa será mi misión.

Los grupos mal llamados minoritarios como la población en situación de discapacidad, los afrodescendientes, los pueblos indígenas, la comunidad LGBTI, los sectores religiosos, las víctimas del conflicto armado, ambientalistas y animalistas serán respetados, escuchados y tratados como debe ser, con dignidad y prontitud en sus necesidades e inquietudes.

Soy un hombre de convicciones liberales y apegado al entendimiento con todos los actores de la sociedad; soy víctima de la violencia y como tal tengo el mayor compromiso con la consolidación de la paz y la reconciliación de todos los cordobeses.

Hoy también quiero decirle a mi esposa Martha, quien me recuerda a cada instante el compromiso de trabajar por la mujer, la niñez y los adultos mayores, que en ellos concentraremos gran parte de nuestros esfuerzos como gobierno, porque los niños representan nuestro tesoro más valioso, ellos son la esperanza del mundo; la mujer es la fuerza transformadora de la sociedad, es el soporte de la familia, necesitamos reivindicarla, hacer valer y respetar sus derechos, defenderla de todo tipo de violencia y ayudarla a realizarse como persona que goza de plenos derechos y garantías.

Los adultos mayores, nuestros abuelos, que son enciclopedias vivas de sabiduría, tendrán el trato digno y decoroso que sus años de existencia merecen y reclaman. Crearemos el Programa de los Sabios para aprovechar su conocimiento y experiencia.

Envío un mensajes a los jóvenes, que son el ahora de Córdoba, quiero invitarlos para que no se rindan, para que vayan tras sus sueños, para que sean valientes, para que no renuncien frente al primer obstáculo; el éxito y la gloria solo se les concede a los valientes, a los osados, a los que se atreven. El futuro depende del presente.

Quiero de igual manera, saludar a los hombres y mujeres del campo, a los que están despiertos antes de que el sol muestre sus primeros rayos de luz, a esos labriegos que nos alimentan, a esos campesinos sin cuyo sudor no es posible la vida, a ellos les expreso mi total compromiso para que nuestra ruralidad resplandezca.

El nuestro no será un gobierno de derecha, ni de izquierda, este será un gobierno de consenso, que abrirá canales de participación, y será cercano a cada sector en el territorio a través de las asambleas sociales que implementaremos en las distintas cabeceras municipales, corregimientos y barrios.

Invito a que trabajemos por la Unidad de nuestro departamento en medio de la variedad de la riqueza de nuestras sub regiones (Alto Sinú, San Jorge, Sabana, Bajo Sinú, Medio Sinú y Zona Costanera), en el marco de nuestra diversidad de pensamiento.

Hago un llamado a toda la clase política de Córdoba, a los gremios económicos y a las bases sociales  para sostener una Sana convivencia en medio de la diferencia, cultivemos afinidades y generemos consensos. Recuperemos juntos la dignidad de nuestro departamento, devolvamos la esperanza al pueblo,

Luchemos porque retorne la estabilidad institucional.

Vivimos nuestro propio postconflicto desde el año 2005 en el que se firmó el proceso de paz, y desde entonces, los gobiernos locales han estado de espaldas a esa realidad, las agendas de gestión no han incluido de manera concreta programas y proyectos con financiación cierta y eso ha incidido en el rezago social.

Hoy tenemos cinco municipios priorizados en los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), las obras por impuestos son hoy una alternativa de financiación si se coordina y se planifican responsablemente, debemos coordinar con el Gobierno Nacional y los municipales  una inversión social integral e incluyente.

CÓRDOBA en el año 2052 cumple 100 años como departamento, por eso no podemos seguir improvisando en la planificación, ni manejando irresponsablemente el presupuesto y tampoco se debe fallar en la ejecución de acciones. 

Es fundamental dinamizar el crecimiento económico, para que sea amigable  con nuestro  ambiente, que no exista un canibalismo político y que se presente una verdadera articulación institucional.

Hoy, con el río Sinú y todos ustedes como testigos, me comprometo a dar mi mayor esfuerzo, a poner al servicio del pueblo, todas mis capacidades y las del equipo de trabajo que me acompañará, a quienes desde ya y públicamente les solicito asumir la responsabilidad en cada cartera y realizar una labor propositiva, proactiva, decente y transparente, que contribuya a los logros que nos hemos trazado como gobierno.

Mi nombre es Orlando Benítez, y con la ayuda de Dios y todos ustedes, juntos escribiremos la nueva historia de Córdoba: ¡porque ahora le toca al pueblo! Muchas gracias y que Dios bendiga a Córdoba.

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