¡Su Majestad! La Justicia SELECTIVA

¡Su Majestad! La Justicia SELECTIVA

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Por: Toño Sánchez Jr.

¡Es increíble! Los medios de comunicación del ‘interior’ han ‘olvidado’ súbitamente a José Leonidas Bustos, hamponazo, y máximo jefe, hoy en la clandestinidad, del llamado ‘Cartel de La Toga’, de quien se dice que se está dando la gran vida en Canadá.

Yo me pregunto, si el ex senador Bernardo Elías Vidal, hubiese salido huyendo para ese país, después de lo de Odebrecht, ¿Se imaginan qué hubiese pasado en Colombia? 

Yo me conjeturo varios escenarios.

– Sánchez Cristo hubiese comenzado a transmitir su programa en la acera de la Embajada de Canadá en Colombia. Y otras semanas en la acera de la sede de la Embajada de Colombia en Canadá. 

– El periodismo bogotano hubiese hecho un llamado a la movilización para que se volcaran a protestar frente a la Embajada de Canadá en Colombia.

– El Canciller o la Canciller colombiana se hubiesen mudado para Ottawa o Quebec.

– El Presidente Duque le hubiese pedido a Donald Trump su intervención.

– En el aeropuerto militar de Catam estuviera un avión a full de combustible y con tripulación disponible para despegar a buscarlo.

– Las ‘Bodeguitas’ se hubiesen puesto a trabajar a todo vapor para generar desconcierto y sentimiento de que Colombia sería ‘descertificada’ (Eso no existe) a nivel mundial si no regresaban de Canadá a Bernardo Elías, en el hipotético ejemplo que hemos puesto.

Pero resulta, que Su Majestad, la Justicia en Colombia, es selectiva. Razón por la cual el amo y dueño del Poder Judicial en este país, por 10 años, José Leonidas Bustos, goza de buena salud, billete y total impunidad.

Nadie lo busca. Nadie lo pide. Y ningún medio de comunicación del interior se ‘acuerda’ de él.

¿Por qué?

Vamos a inferirlo.

José Leonidas Bustos fue lo que podría ser en el mundo de la mafia el ‘capo’, ‘padrino’, ‘jefe’ y ‘capo di tutti capi’ de la justicia en Colombia.

Controló con mano de acero la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia durante una década. Eligió a varios Fiscales Generales de la Nación. Postuló e intervino en elecciones de Procuradores y Contralores, de la Nación y de la República, respectivamente. Canjeó cargos con estos otros funcionarios. 
Permítanme explicarlo mejor. Es como una especie de un grotesco intercambio de puestos. Tú me nombras a mi esposa en la Procuraduría y yo te nombro a la tuya en la Fiscalía. Esto funciona también a la perfección con las amantes femeninas y los amantes masculinos. 
Es ‘normal’ –entre ellos- ver que, por ejemplo, la esposa del Fiscal es asistente del Procurador; y la esposa de éste, es alta funcionaria en la Fiscalía.

Es común escuchar, en los amplios pasillos de la Corte Suprema de Justicia, que los ‘elegibles’ a Fiscal se comprometen a entregar altos cargos a los magistrados que lo van a escoger.

Por ejemplo, pueda que no sea exacto y que no haya ‘prueba reina’, pero Leonidas -me gusta más que José Leonidas ya que el segundo nombre me hace evocar a un duro mafioso de Colombia-, le dijera al que van a escoger de Fiscal General: ‘Me das tantos cargos’. Y después, Leonidas, los repartía, pero no equitativamente. Él se quedaba con la pulpa. Y así sucede siempre con los jefes mafiosos, se quedan con lo mejor del botín.

Hoy, léase bien, hoy, ¿cuántas personas no le deben a Leonidas su cargo? Muchos magistrados auxiliares fueron nombrados por él. Es el ‘padrino’ de nombramiento de decenas de altos funcionarios en la Corte, Fiscalía, Procuraduría y Contraloría. Sin contar a los Jueces que promovió para otros departamentos y capitales. Esto lo que genera es una mafiosa ‘solidaridad de cuerpo’ que lo hace inmune a toda investigación. Ya que cualquier movimiento para investigarlo es neutralizado por todos sus beneficiados.

Miremos el caso del ex magistrado Francisco Ricaurte y el del también ex magistrado Camilo Tarquino. Al primero la Fiscalía lo imputó y pidió medida de aseguramiento y estuvo preso. Al segundo lo imputó, por los mismos hechos que al primero, pero no pidió la medida de aseguramiento. Por otra parte, a Tarquino lo imputan con un solo testimonio, lo que llevará a su absolución. ¿Por qué la Fiscalía no pidió más testimonio? Como por ejemplo el de Gustavo Moreno.

Aquí debe quedar claro que a quien van a clavar y dejar todo con él es a Francisco Ricaurte. (Aquí le pueden agregar al magistrado Gustavo Malo). A Camilo Tarquino lo protegen porque era el enlace con Néstor Humberto Martínez. Así quedó claro en los audios de las conversaciones de Moreno con el ex gobernador de Córdoba Alejandro Lyons.

Miren esta ‘curiosa’ decisión que es su momento tomó el Fiscal Néstor Humberto Martínez. Le concedió un Principio de Oportunidad a Gustavo Moreno pero solo por lo que había hecho con Leonidas Bustos; más no para lo que había hecho como Fiscal Anticorrupción. ¿Por qué?

Creo inferirlo. A lo mejor es una gran mentira y pido perdón de rodillas a su Majestad el Poder Judicial.

Porque Gustavo Moreno le tocaría decir todo lo que hizo con Camilo Tarquino y este hilo llevaría hasta el Despacho de la máxima autoridad en ese edificio apodado el ‘Bunker’ de la Avenida La Esperanza de Bogotá.

El Principio de Oportunidad se creó para desvertebrar a las grandes estructuras delincuenciales, incluida la corrupción; pero en Colombia solo ha servido para autoprotegerse los corruptos del Poder Judicial.

Uno creería que la inmunidad en Colombia no existe, pero sí existe de facto. Este es un ejemplo claro de ello.

La colaboración con la justicia tiene, por decirlo de alguna manera, sus escalas, dependiendo del tipo de colaboración y para qué sirve. Bueno, aquí la colaboración ha sido para montar toda un escudo de protección, para salvar a la élite corrupta que monto toda esta delincuencial estructura.

Ustedes creen que Gustavo Moreno se podía desplazar a Estados Unidos sin el beneplácito de su superior? Y viajó a pesar de estar advertido por Vargas Lleras que Lyons estaba en negociaciones con la justicia norteamericana.  Moreno manejaba la chichigua, a los gobernantes provincianos, para mantener el flujo de caja de la ‘caja menor’ de ese entramado de corrupción judicial.

Porque a los altísimos funcionarios que tenían enredados del gobierno y congreso los debía manejar en persona el mismísimo Leonidas. Esto es de lógica. A una gobernación llega un concejal de un municipio y mandan a que lo atienda el Secretario de Gobierno o del Interior, por ejemplo. Pero si llega un Ministro, ¿Quién cree usted que se para a atenderlo? El mismísimo gobernador. Igual sucede con la corrupción, tiene sus ‘protocolos’.

Pero el interrogante que ningún periodista ha querido formular, ni siquiera los de una emisora en FM, que se autodenominan la nueva ‘instancia de la justicia’, la mediática, es QUIÉN llevó a la Fiscalía a Gustavo Moreno. QUIÉN lo respaldó políticamente, porque allí no se llega sino por respaldo político o por decisión única del Fiscal de turno.

Escarbemos un poco.

Néstor Humberto Martínez fue uno de los que ayudó a crear el movimiento político Cambio Radical. Su máximo líder es Germán Vargas Lleras y la mano izquierda… y derecha también allí es su tocayo Germán Varón Cotrino. ¿Fue uno de los dos… o los dos, quienes presentaron o respaldaron la Hoja de Vida de Gustavo Moreno para desempeñar ese cargo? Es un serio interrogante. ¿Por qué nadie quiere que se sepa esto? ¿Se abriría una insondable y peligrosa ‘Caja de Pandora’ que llevaría a conocer cosas más aberrantes en temas de corrupción judicial? ¿Se acabaría la vida política de futuros ´presidenciables’? ¿Se conocería el lado oscuro de altísimos  servidores públicos, políticos y magistrados que se han mostrado como adalides de la moral?

Recordemos que en la última administración de Peñalosa en Bogotá, éste le dio la Contraloría a Vargas Lleras, pero le dijo que la Personería había que pelearla. Ya para ese entonces Gustavo Moreno contaba con el respaldo de Cambio Radical. Como a los cuatro meses de todo esto es cuando llega a Fiscal Anticorrupción. Aquí hay que precisar que Moreno era el protegido también de Leonidas Bustos, desde la Universidad Libre venía esta letal unión. Bustos recomendaba a Moreno como abogado y quien no iba a escoger la abogado que te recomendaba el que te iba a investigar. Por eso llama la atención que Gustavo Moreno, a la edad de 25, 27 años llevara procesos a más de 15 congresistas ante la Corte, por encima de prestigiosas y antiguas firmas de abogados, especializados en esos casos.

Lo reitero, son serios interrogantes. Pero desde Bogotá quieren que jamás se respondan porque el daño a la democracia sería total. Con este cuento es que se han feriado a este país.

Por eso es entendible el pavor de los ciudadanos a denunciar la corrupción en el Poder Judicial. 

En esta almendra de la corrupción judicial están metidos todos. Y los que no están, con su silencio cómplice avalan y protegen, lo que los hace parte de la misma bolsa.

Dicen que el Derecho es LÓGICA; entonces cómo entender esa lógica, en el sentido de que Néstor Humberto Martínez debió haberse declarado impedido en el caso de Camilo Tarquino. Está más allá de toda duda razonable su entrañable amistad.

Este es un país TORCIDO en donde tipos, a los cuales nos enseñaron desde el área neonatal de clínicas y hospitales a decirles ‘Doctor’, lo que les daba una aureola de honestidad, pero que en realidad son los engendros más pavorosos de la corrupción.

Lo más triste es que viene detrás una generación que está ‘depurando’ estás prácticas para dejar a todo mundo ‘sano’, como dicen en ese mundo delincuencial de cuello de oro… y blanco.
Un ejemplo provincial… ‘Los 13 Jinetes del Apocalipsis’ en Montería, con un evangélico en medio.

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