Mientras los del partido de Gobierno se quejan, con o sin justa razón, porque su presidente Iván Duque, no les ha dado ‘juego’ burocrático que les sirva para el fortalecimiento político en sus regiones, Cambio Radical se la ‘jugó’ con la presión y aprovechando la fuerza colectiva de congresistas en Cámara y Senado, obligó al Jefe de Estado a entregarse.

Después de más de dos horas de reunión entre el Presidente, Iván Duque, la Vicepresidente, Martha Lucía Ramírez, la Consejera de Regiones, Karen Abudinén, y Germán Vargas, se acordó que Cambio Radical apoyara la agenda legislativa del Gobierno en el remate de este año, incluyendo la reforma tributaria, como la del año 2020.

Duque tiene una angustiosa necesidad de contar con mayorías en el Congreso, donde no ha sido tan bondadoso burocráticamente con su principal aliado, Centro Democrático, incluso, ha estado distanciado de su mentor, el senador, Álvaro Uribe.

En regiones como Córdoba hay molestias con Duque porque solo ‘despachó’ burocráticamente a la familia de su gerente de campaña en este departamento con dos embajadas y los obreros políticos, siguen esperando la misma reciprocidad.

En política, esta es una clara evidencia que no necesariamente el que votó por el gobernante de turno, es a quien mejor le va. Y ese ejemplo de presión, apoyado con sus amplias bancadas que se convierten en fichas decisivas, se puede replicar en municipios y departamentos. Ojo en Montería y Córdoba, se puede replicar.

Vargas Lleras perfila uno de sus alfiles para presentarlo ante el despacho de Iván Duque para que se le nombre y antes que acabe el año le entreguen su aguinaldo navideño.

No en vano, luego de una reunión de líderes de Cambio Radical se anunció el apoyo no solo al proyecto de “Crecimiento Económico”, aprobado en las comisiones económicas del Congreso, sino a otros proyectos para la agenda legislativa del 2020.

De esa forma el jefe de Estado de los colombianos empieza a obtener mayorías en el Senado y la Cámara, que le permitirán consolidar consensos el próximo año para adelantar el proyecto político del actual gobierno, que en 16 meses, ha sido negativo según los resultados de las encuestas que marcan lo que está pensando la opinión nacional.

Esperen el cambio en plena navidad y fiestas de fin de año, tratando de pasar desapercibido, pero el acuerdo está, se va a cumplir y atrás quedaron los uribistas radicales que esperaban un gesto similar.

Después no salgan a criticar a los concejales o diputados que en las regiones, quizás de una forma más agreste, pero con la misma intención, presionan al gobierno local para alcanzar sus cuotas de poder burocrático y económico. En las regiones le dicen extorsión y en Bogotá coalición.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *