‘Tutelatón’, la estrategia maquiavélica contra el proceso de designación de rector de la Universidad de Córdoba

‘Tutelatón’, la estrategia maquiavélica contra el proceso de designación de rector de la Universidad de Córdoba

La ‘tutelatón’, una estrategia de desgaste judicial que busca por todos lados torpedear la estabilidad y gobernabilidad de la Universidad de Córdoba, bajo supuestos derechos constitucionales violados, deja en evidencia un plan maquiavélico para intentar quedarse con el manejo de la Alma Mater y con un claro objetivo, acabar con su piedra en el zapato, el exrector Jairo Torres Oviedo.

En un estado social y derecho, se espera que la administración de justicia actúe de manera objetiva e imparcial garantizando el equilibrio social; pero parece que esos principios no aplican para el caso de algunas instituciones; caso particular la Universidad de Córdoba, donde el aparato judicial se ha encargado de desconocer la autonomía universitaria y con ello, generar la ingobernabilidad del principal centro de educación superior del departamento.

Esta ‘tutelaton’; que consiste en que cada uno de los candidatos que perdieron la contienda rectoral pasada( Rafael Cogollo, Everaldo montes, Pier peña, Omar Pérez y Demóstenes Durango) desde la renuncia del rector designado; construyeron una tesis jurídica única en Colombia y solo válida en sus mentes e intereses obsesivos; de que el proceso de designación de rector fue un concurso y en consecuencia ante la renuncia de Jairo Torres, quedó una lista de elegibles y en consecuencia el Consejo Superior debe escoger como rector a uno de ellos.

Olvidan los perdedores de pasadas contiendas por la rectoría, que el proceso fue una DESIGNACIÓN y no un CONCURSO. En consecuencia, con la renuncia de Jairo Torres a esa designación, quedó una vacancia definitiva de rector, y como bien señalan los estatutos de la Universidad de Córdoba; se encarga un rector y se convoca nuevo proceso eleccionario como muy bien se realizó por parte del Consejo Superior Universitario.

El pasado 3 de enero de realizó la publicación del nuevo proceso que está en marcha para designar nuevo rector. Pero resulta que los perdedores emprendieron una estrategia jurídica que consiste en presentar cada uno tutelas; con el argumento que ellos deben ser elegidos. Esta ‘tutelaton’ ha tenido dos fallos en el Tribunal Superior de Córdoba; que ha declarado improcedente las tutelas; pero el viernes 15 de enero; extrañamente el juez Adrián Antonio Arroyo Franco; admite una tutela del señor Pier Peña (otro de los perdedores) y concede una singular medida cautelar donde suspende la convocatoria para designación de rector que está en curso.

¿Por qué un juez toma esta posición desconociendo el fallo de su superior jerárquico que las negó por improcedente?, ¿Por qué el juez no verifica que no hay vulneración de derechos fundamentales por cuanto el Consejo Superior el 29 de diciembre derogó el acto administrativo de la designación de rector anterior y con ello, ese acto sale de la vida jurídica?, ¿será que este juez; está haciendo algún favor político?.

Son interrogantes que quedan en un ambiente enrarecido y que desde el pasado mes de diciembre ha demostrado una singular persecución jurídica en contra del exrector Jairo Torres, a quien, por su pergamino y resultados administrativos, académicos, sociales y de construcción de un modelo de universidad deben sacar del medio porque genera consenso entre los estamentos de la Alma Mater y de una sociedad que observó como en cinco años se le dio un vuelco positivo a esta institución orgullo de los cordobeses.

Estamos en frente de un matoneo a la institucionalidad, poniendo en crisis la acreditación de programas que este año recibe visitas, y la ingobernabilidad es un factor determinante de evaluación, hechos que no importan a quienes, por ambiciones individuales y serviles politiqueros, quieren regresar al poder absoluto de la universidad y llevarla al estado de postración de hace años.

Aquí hay que hacer un llamado serio y fuerte a los estamentos de la Universidad de Córdoba, que deben reaccionar en defensa no de Jairo Torres, ni de ningún otro candidato, sino de la INSTITUCINALIDAD, como también en defensa de la AUTONOMÍA UNIVERSITARIA, porque después de largos años de organización y rectitud, la transformación del establecimiento académico, no se puede tirar por la borda.

Hacemos un llamado al aparato de justicia en Córdoba para que esté vigilante de estas estrategias y actúen en derecho. No se les pide nada distinto a hacer su trabajo con seriedad y rectitud.

Dios proteja a la Universidad de Córdoba.