Corrupción en Córdoba: show mediático cuando acusan, pero en silencio cuando los absuelven

Este escrito no tiene otra intención que honrar el principio del respeto del debido proceso, derecho a la legítima defensa y presunción de inocencia, esos mismos que a los organismos de control del estado se les olvida aplicar cuando después de señalar, acusar y linchar mediáticamente a servidores públicos, terminan no encontrando pruebas y silenciando fallos de absolución.


Edwin Besaile y Manuel Benjumea, son una fiel copia de ese espectáculo mediático de señalamientos al que se acostumbraron las entidades de vigilancia del Estado cuando apenas abren una investigación, y que ante los medios de comunicación se convierten en fallos condenatorios.


Este caso llama poderosamente la atención, porque fue una de los tantos cuestionamientos que se le hizo a Edwin Besaile cuando fungía como gobernador, hasta el punto que fue utilizado como refuerzo para soportar el descrédito nacional y facilitar el argumento de su destitución disciplinaria, porque en lo penal y fiscal no hay condenas.


Edwin Besaile, seguramente tendrá pecados, y si tiene faltas fiscales, disciplinarias y penales que las arregle con la justicia que debe ser implacable. El mismo comportamiento que exigimos para todos los casos, incluyendo a los grandes asaltos de este país que están en el Gobierno Nacional en asocio con banqueros, contratistas y un cúmulo de cárteles con desfalcos multibillonarios que se cocinan en la fría Bogotá.


Cuando fue elegido gobernador de Córdoba, Edwin Besaile, tomómla determinación de liquidar varios contratos de obras que estaban enredados, tenían serias irregularidades, no cumplían con los tiempos estipulados y era evidente el desangre económico de la administración.
Entre esos proyectos que ordenó darle de baja administrativa y replicar sobre las aseguradoras y hacer efectiva las pólizas de cumplimiento. Por dos de esa actuación, Edwin Besaile fue suspendido por seis meses y afectaron penalmente al entonces director de regalías de la Gobernación en 2015 Manuel Benjumea Simancas.


Hace menos de 72 horas la Contraloría General emitió un fallo que absuelve a Besaile por actuar en ley.
Es el convenio 735 de 2013 y que durante la administración de Besaile se encontraba en ejecución por más de dos años, Edwin advierte que hay un desembolso cercano al 85% del total del convenio, sin embargo, el avance del proyecto no superaba el 5% y de cara a eso ordenó que se hiciera la investigación administrativa correspondiente, inicia el proceso administrativo sancionatorio y se logra la liquidación del convenio.


Para la Contraloría, el entonces gobernador Edwin Besaile adelantó todas las actuaciones tendientes a lograr el reintegro de los recursos a las arcas del departamento de Córdoba, al punto que se dio inicio a un proceso administrativo sancionatorio, que culminó con la declaratoria de incumplimiento y la recuperación parcial de cerca de 2 mil 900 millones de pesos por virtud de la afectación de las pólizas.


Así mismo, ordenó archivar el proceso a favor de Edwin Besaile y Manuel Benjumea Simancas.


Edwin Besaile, enredado judicial, disciplinaria y fiscalmente por varios procesos, no está absuelto de todas las investigaciones que hay en su contra. Se defiende y como todo ciudadano tiene derecho a la legítima defensa y será inocente hasta que se demuestre lo contrario.


Lo curioso es que, si después de tanto show mediático y acusaciones que denotaban a un ‘monstruo’ de la corrupción, ¿por qué no está preso?, ¿por qué no está condenado?, ¿no hay pruebas, o nunca las hubo?.


En desarrollo de tantas investigaciones cabe la posibilidad que se demuestre su culpabilidad en otros casos, pero mientras eso sucede es inocente.


Que alguien debe responder por tanto daño patrimonial al departamento de Córdoba, eso no tiene discusión, pero así como el fiscal, el procurador y el contralor salían en ruedas de prensa a lapidar a funcionarios de Córdoba sin haberlos vencido en juicio, sería bueno que también hicieran lo mismo cuando no se les halla responsables.


Esto no se trata de defender a Besaile o el señor Benjumea, es para todos aquellos que han caído en la desgracia del show mediático de la justicia y que cuando no tiene prueba, o reconoce que eran inocentes, solo falla y no le da la misma trascendencia en los medios, muchos de los cuales, evaden la noticia porque “no vende”.


Nota: el señor Manuel Benjumea, a quien no conozco personalmente, algún día por redes sociales me reclamó del por qué no publicamos que fue declarado inocente. Recuerdo que le respondí, “cuando me entregues el fallo”, no me lo concedió, me lo averigüé por otro lado y aquí está.
Este es el fallo.

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