¡Créanme! Siento lástima por Iván Duque!

¡Créanme! Siento lástima por Iván Duque!


Por: Toño Sánchez Jr.


En cualquier actividad, profesión o deporte hay unas circunstancias que van a determinar si servías o no para eso.

En la política tienes un toque especial, llamémoslo un ‘handicap’, que consiste en saberte rodear y tener mucho, pero mucho, sentido común y SENSIBILIDAD para escuchar a los que te llevaron donde estás. Si logras sintonizar eso, estarás siempre CONECTADO con tus electores. (¡¡¡Elimina la palabra POPULISMO de aquí!!!).

Pero resulta, que hay actividades, profesiones o deportes a donde tu NUNCA hubieses llegado, de no ser por uno de esos regalos ‘divinos’ que se les aparecen a las más inmerecidas personas.

Considero que a Iván Duque, creo que así se llama el Presidente de Colombia, le sucedió algo así.
Un avezado político de Salgar, Antioquia, lo pilló, y lo puso a rodar.

Fue un excelente alumno para una campaña presidencial que ya tenía montado a los ‘demonios’ que había que perseguir. La misión era derrotarlos en esa maratónica campaña presidencial. Después venía… después.

Vendieron un apetecible demonio llamado ‘Castrochavismo’ que fue comprado en todo el territorio nacional. No había nadie, que no quisiera ‘quemarlo’, con sus propias manos.

Y así fue. Lo quemaron con su triunfo en esas elecciones presidenciales. Ni ellos se la creían. Pero allí resultó algo para lo que no estaban preparados, que el candidato fue bueno para eso, para ser un MERO y SIMPLE candidato. ¡Pero ganó!


Se les vino un ‘imprevisto’.

Voy a escribirlo en términos sinuanos: ‘¡Ajá! Y este man, ahora ganó, ¿si está listo para gobernar?
Era una respuesta que estaba por venirse.

Por ejemplo, en Córdoba, era considerado de antemano un gran gobernante. Hay que precisar que quienes a sí lo presentaban, eran las familias que habían sido premiadas con algunos ‘mediopelo’ cargos diplomáticos.

Pero en el resto del país todo estaba por verse.
Para nadie fue un secreto que la designación de Alberto Carrasquilla como Ministro de Hacienda fue precedida de una condición del escogido: ‘Tener el control de todos los cargos que dependieran de su cartera’.

El primer damnificado fue el cordobés que estaba en Findeter.

Carrasquilla era el amo y dueño de las finanzas públicas y nadie se le podía atravesar.

Además, que tenía el respaldo de los banqueros y poderos del país. Ahhh… y del Presidente de Colombia también.

Mientras a el mundo entero le importaba el gasto fiscal y lo que dijeran las calificadoras de riesgo, al presidente de Colombia y a su ministro de Hacienda se les dio por ser los ‘únicos’ que defenderían esos postulados y entidades.

La izquierda -¡y los de no izquierda!- estaban como esos veteranos pescadores de Sábalo en mar abierto, con los cordeles y las cañas listas para engancharlos en sus brillantes y nuevos anzuelos. La faena no duró mucho.

Hoy, después de un poco de muertos evitables, ese presidente Duque, dice que retira la Reforma, pero que piensa presentarla nuevamente, pero de manera “consensuada”. ¡¡¡Ya pa’ qué!!!

Yo jamás había visto a una persona derrochar tanto caudal político como a este presidente de Colombia. Fue como esos hijos disipadores que en un santiamén acabaron con la fortuna que les dejaron sus padres, pero que no hubo tiempo de declararlos interdictos.

Siento lástima por este presidente de Colombia. Nunca creí que la ineptitud viniera con un título universitario.

Daniel Ortega es producto de un ‘arrozconzapote’ que ni ellos mismos entienden; que fue adobado con los menjurjes de una bruja de esquina que lo terminó de ‘espiporrar’.

A este loco de Nicaragua uno trata de entenderlo… y medio lo entiende. ¡¡¡¿Pero a Iván Duque?!!!
Creo que el principio del fin de Duque y el ‘Monje’ acabó de empezar. Esa gente sabe que esta pelea no se acaba con un ‘knockdown’; saben que se pueden parar más poderosos, por lo que quieren es un ‘knock out’ fulminante. Ni siquiera un ‘knock out’ técnico.


La pelea será brutal y desleal. Como en lucha libre… máscara contra máscara, pelo contra pelo y sin límite de tiempo.


Álvaro, el escenario con el que siempre soñaste. No sé si el tiempo coincidió. Ya la ‘Organización’ fue desmovilizada