Es un pueblo afrodescendiente enclavado en la subregión del San Jorge en el sur de Córdoba, rico en sus suelos que son explotados por la empresa niquelera Cerro Matoso, pero que no se refleja en sus comunidades y solo son recordados cada vez que una desgracia ocurre.

Por eso son nuevamente noticia de primera plana. En las últimas horas, nuevamente las balas cegaron la vida de dos ciudadanos que departían en un establecimiento público.

Ever de Jesús Tuberquia Osorio, de 39 años de edad, y Arnulfo Antonio Romero Peralta, de 25 años, fueron las nuevas víctimas en pleno centro de la localidad.

Cual fuese el origen del crimen, el temor se apoderó de una población que perdió la confianza institucional, el silencio abruma a sus comunidades, mientras que el ilegal portando un arma de fuego es quien impone la “ley”.

San José de Uré es el municipio más nuevo de Córdoba, se independizó de Montelibano donde aparecía como corregimiento, pero se convirtió en el ‘botín’ de políticos que lo único que han hecho es amasar pequeñas fortunas con la contratación estatal y bajar el tono a la hora de defender sus comunidades.

A San José de Uré la están asesinando silenciosa y selectivamente. Todos lo saben, pero nadie alza la voz.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *