EL DERECHO A LA VIDA | A propósito de las manifestaciones de protesta social en Colombia

El día de ayer el pueblo, en quien reside la soberanía de acuerdo a la Constitución Política, ejerció su derecho fundamental a la protesta social a través de movilizaciones en distintas partes del país. El Señor Presidente en horas de la noche enfatizó el compromiso del Gobierno con la garantía del libre ejercicio de los derechos y libertades de las y los ciudadanos.

La protesta social constituye, en un Estado social y democrático de derecho, un canal legítimo de libertad de expresión y a la vez una manera de ejercer los derechos políticos reconocidos a todas las personas ciudadanas en este país. La expresión de inconformidades, reclamos y demandas para que se garanticen los derechos y no se asuman políticas que desmejoren las condiciones de vida de la población, fueron la sustentación de las movilizaciones.

La presencia de las autoridades de policía en estos escenarios no puede tener una razón distinta a la de garantizar el ejercicio de las libertades mencionadas y preservar las condiciones para que no se impida el libre desarrollo de las manifestaciones pacíficas. Estas autoridades bajo el estado de derecho pueden tomar las acciones para controlar las manifestaciones que transgredan la protesta pacífica.

El proceso de paz en que se encuentra Colombia demanda transformaciones en el ejercicio del poder que permitan a la población sentir que efectivamente el poder otorgado se ejerce en beneficio y protección de sus derechos.

Las informaciones divulgadas por medios de comunicación y redes sociales sobre acciones de autoridades en contra de quienes legítimamente ejercían su derecho a la protesta social, que parecieran contradecir las manifestaciones del Señor Presidente, nos convocan como Estado a actuar de manera rápida y decidida en el esclarecimiento y restablecimiento de los derechos y libertades que pudieran haberse puesto en riesgo.

Es indispensable que mantengamos el horizonte de la vida, la dignidad y el respeto como único camino posible para la convivencia y la construcción de paz.

Luz Marina Monzón, directora de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

shares