El más tenebroso VICTIMARIO es el mismo ESTADO colombiano (II)

El más tenebroso VICTIMARIO es el mismo ESTADO colombiano (II)

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Por: Toño Sánchez Jr.

Familia de Pedro Negrete Martínez.

Hacienda ‘El Brillante’. 968 hectáreas. Vereda Morroa, corregimiento de Santa Catalina, San Pedro de Urabá.

Antes de llegar los Castaño Gil a Córdoba ya había ganaderos, finqueros y agricultores que se unieron con el Ejército, Policía y DAS, para crear grupos para defenderse de la guerrilla. Todos eran legales y estaban amparados en un Decreto Presidencial del Gobierno de Guillermo León Valencia.

Mucha gente joven, que había recibido como herencia las haciendas de sus padres se metieron de lleno a armarse. El mismo Ejército Nacional los adiestró. Algunos terminaron siendo verdaderas máquinas de guerra. Luego exsoldados y exoficiales del Ejército pasaron a sus filas.

Cada grupo era autónomo, por lo que terminaron haciendo lo que les venía en gana, los abusos contra las comunidades no se hicieron esperar. Las más golpeadas eran aquellas donde la guerrilla se la pasaba. Asumían que todos eran auxiliadores del EPL o de las Farc, sin reconocer que nuestros campesinos fueron arrodillados por el que tuviera el fusil en la mano.

Los comandantes de estos grupos armados aprovecharon su posición dominante e intimidatoria, para comprar tierras a bajos precios o para despojar a los campesinos de sus fincas.

De un momento a otro Fidel Castaño ‘recogió’ a todos estos grupos, pero uno que otro quedó con cierta autonomía para operar.

Uno de ellos operaba entre Mata de Maíz y Valencia, Córdoba. Venían sembrando de terror toda esta región y mataban gente que mostraban como auxiliadores de la guerrilla o como guerrillos de civil. Pero la realidad era otra. Se trataba de campesinos a quienes le compraban las fincas, les daban una parte del pago, pero después los asesinaban para no pagarles el resto. Los mostraban como guerrilleros de civil dados de baja.

Todo se descubre una mañana, cuando en un sitio en San Pedro de Urabá, llamado ‘La Mejor Esquina’, una mujer, con cuatro niñitos a pie descalzo, comienza a gritarle a Jesús Ignacio Roldán, conocido en las Autodefensas como ‘Monoleche’: “¡Asesino! Antenoche mataste a mi marido y me dejaste sin papá a estos niños”.

‘Monoleche’ no comprende por qué la señora le gritaba eso. Por lo que le pregunta a alias ‘0-4’ si él conoce a esa señora. Este le responde que no, pero se le acerca y comienza a preguntarle qué ha pasado.

Ella le cuenta que hacía dos noches ‘Monoleche’ llegó hasta su casa por Mata de Maíz y le asesinó al marido para no pagarle el resto de la plata que le debía por la finca.

‘Monoleche’, que sí dio gatillo, al oír eso le juró a la señora que él no fue y que por esa zona no había estado, que se lo podía demostrar.

La señora, se lo quedó mirando y le gritó: “Todos los que fueron decían <> a cada momento”.

Esto intrigó aún más al miembro de las Autodefensas, por lo que invitó a la señora a ir hasta ‘La 15’ para que le contara todo lo acontecido a Vicente Castaño Gil, alias ‘El Profe’.

La señora gritó que no, porque eso era para matarla.

‘0-4’ la calmó, hasta que la convenció para que fuera con sus hijos a ‘La 15’.

Les compraron sandalias a todos los niños y salieron para ‘La 15’, no sin antes comunicarse con ‘El Profe’, para pedirle que recibiera a una visitante que le llevaban de urgencia.

Al llegar, ‘El Profe’ estaba en el quisco de esa temible finca esperándolos.

“Señora, él es el Comandante Vicente Castaño, cuéntele al detalle todo lo que nos contó en San Pedro”, le pidió ‘Monoleche’.

La viuda hizo un largo relato de todo lo que había pasado y lo que ocurrió con otras familias a las cuales le habían matado al padre, luego de vender sus fincas y recibir un primer abono.

Vicente Castaño sabía quiénes estaban al mando de ese grupo, pero en especial, conocía muy bien a quien se estaba quedando con las tierras. Y que cada cierto tiempo se le acercaba y le decía: “hace días te maté a tres guerrilleros”.

Pero la realidad era otra.

Vicente Castaño solucionaba todo al instante. No le daba larga a nada.

‘El Profe’ se levantó y gritó: “¡Llámenme a Carlos, díganle que se venga para ‘La 15’, ya!”.

A la media hora llegó Carlos con su gente y entró al quiosco de ‘La 15’.

“Traigan a la señora y que no vengan los niñitos”, ordenó Vicente.

La humilde campesina entra y queda en medio de esa jauría de paramilitares.

Vicente le dice con voz tranquila: “Cuéntele a mi hermano, lo que me acaba de contar”.

Cuando terminó el terrible relato, Vicente ordenó que a la señora le regalaran una plata para que se regresara y se comprometió con ella a que le iban a pagar el resto de lo que le debían de la finca.

Al salir la señora, Vicente se dirige a su hermano y le dice: “Ese es tú amigo, Carlos, el que hizo todo eso”.

Al terminar, se giró y se quedó mirando fijamente a ‘Monoleche’, parecía que el demonio le salía por los ojos.

“Leche, desde hoy me busca a ese hijueputa y me lo mata”.

Carlos, gritó: “¡No lo haga! Déjeme y hablo con él para que arregle todo”.

“Leche, ya se lo ordené. Me lo mata donde lo vea”, sentenció Vicente.

Carlos insistió con los ruegos, pero ya la suerte estaba echada para su amigo.

“Hermano, deme unos días y se lo saco de la zona”, suplicó Carlos.

“Sáquelo si puede”, le respondió.

“Pero ‘Leche’, me lo mata si lo ve. Su vida también está en juego si no me lo mata”, advirtió ‘El Profe’.

El menor de los Castaño sabía de lo que era capaz su hermano.

Por lo que comenzó una carrera contra reloj para salvarle la vida a su amigo.

Terminó mandándolo para Estados Unidos y lo ayudaba con 40 mil dólares mensuales que le mandó por un tiempo.

Pasaron los años y Carlos comenzó a quejarse de que no tenía dinero. Habló con ‘El Profe’ sobre el tema y le dijo de todos sus gastos, incluyendo el de su amigo en los Estados Unidos.

“Si ve, me hubiera dejado matárselo y se hubiese ahorrado toda esa plata”, le respondió despectivamente Vicente.

La finca ‘El Brillante’ era de un familiar de los que comandaba ese grupo.

Esta hacienda terminó en manos de Fernando Mafioli, pero después pasó a ‘Cuco’ Vanoy.

Lo cierto es que ‘Monoleche’ llega con una tula de billetes y se la entrega a los Negrete como pago por las 968 hectáreas de ‘El Brillante’. Pero ese no era el valor real de la tierra. Ni era el deseo de ellos de venderla.

Los Negrete son 17 hermanos, entre hombres y mujeres, con diferentes madres, que hoy están a la espera que les restituyan sus tierras, pero con la mala suerte de que ni el Juez de Restitución de Tierras ni la Unidad de Restitución de Tierras hacen su trabajo para que esto se dé.

Esta hacienda terminó en manos de alias ‘Cuco Vanoy’, después pasó a manos de José Piedrahita, extraditado a los Estados Unidos, y hoy la dependencia de Registro de Tierras Despojadas y Abandonadas Forzosamente, dice que está en manos de Fernando López.

La finca ‘El Brillante’ colinda con la hacienda ‘La Ilusión’ de la cual vamos a escribir ahora.

*

Familia de José Nicolás Betancur Angulo.

El domingo 11 de mayo de 2003, Día de las Madres, sería un día muy doloroso para los herederos Betancur Angulo.

Ese especial y sentido día, pasado el mediodía, un sicario se presentó en la casa de la madre del quien fuera el piloto José Betancur, y lo asesinó de varios tiros, mientras jugaba dominó en compañía de unos amigos.

Una especie se lanza a los pocos días. De que un hijastro de Betancur y la madre tuvieron que ver con el asesinato.

Otra fue de que el asesino actuó sin el permiso de las Autodefensas, pero esto no puede ser cierto, ya que quien hacía una acción de estas sin autorización lo pagaba con la vida.

Lo cierto es que José Betancur era el dueño de una hermosísima hacienda llamada ‘La Ilusión’, de 1.223 hectáreas, ubicada en la vereda San Miguel, corregimiento de Santa Catalina, en San Pedro de Urabá. A un lado la recorre el Río San Juan. Que era la envidia de todo mundo.

Los hijos biológicos del asesinado José Betancur son cuatro, tres mujeres y un hombre.

El mismo día que están enterrando a José Betancur, a su hijo mayor se le acerca ‘Poncho’ Berrio, narcotraficante que estuvo preso en los Estados Unidos, y le dice que en el sitio ‘El Tropezón, ubicado donde hoy está el SAO de la Olímpica, en la Calle 27 con Avenida Circunvalar, lo espera ‘Monoleche’, para negociar la finca.

La primera oferta que hace es de 7 millones por hectárea. Pero después recula y terminan pagando tres millones de pesos por hectárea, con la condición de que no pueden sacar nada de la finca.

Al hijo de Betancur lo llevan a negociar a Caucasia y le proponen ir a Santa Marta, pero se abstiene de ir. Se niega a vender y comienzan a amenazarlo.

Pero tiempo después, por una argucia jurídica, los paramilitares terminan negociando con Carmen Montiel y el hijastro de Betancur por tres millones de pesos. Ante lo cual los otros herederos aceptan vender.

A la finca donde los citaron llega ‘0-4’ con una tula y les dice ahí está su plata. Es en dólares, pero las Autodefensas establecen cuál es la Tasa de Cambio para ese día del pago. Nunca el dólar había estado tan caro.

Allí no estuvo todo el pago. Les dicen que la otra parte para después.

Los citan a Santa Catalina y les entregan un bolso negro. Cuando lo iban a abrir se los quitan y les dicen que su padre nunca pagó el ‘impuesto de guerra’, por lo cual hacen un estimado y se lo descuentan. También se cobraron una maquinaria que fue sacada de la finca. Por último, establecen que hay que pagar una ‘comisión de venta’ que descuentan de inmediato.

El bolso negro queda casi vacío y en donde van muchos dólares que resultaron falsos.

Hoy toda esta familia Betancur Angulo es considerada víctima de despojo, pero ni el Juez de Restitución de Tierras ni la Unidad de Restitución de Tierras hacen su trabajo para que estas fincas se les restituyan.

*

Familia Ramiro Corena Cortés. Finca ‘La Palma’, 556 hectáreas.

Esta finca está ubicada en la vereda Puya el Medio, en el corregimiento de San José de Mulatos, en San Pedro de Urabá.

Cuando Manuel Corena, el padre de esta familia, fallece el 4 de enero de 1991 nunca se imaginó el problema que la iba a venir a sus hijos.

Eliécer Corena, el hijo mayor, que estudiaba medicina en Barranquilla tuvo que dejar la universidad para hacerse cargo de sus hermanos menores y de la finca.

En el segundo semestre de 1993, cuando Fidel Castaño entra a la zona contacta a Eliécer y lo conmina a venderle la finca.

Eliécer propone a sus hermanos no vender e irse de la región, con el argumento de que la tierra jamás se la podían llevar, así se quedaran con ella sin pagarla.

Pero su hermana mayor se asusta mucho y ruega para que vendan. Y así lo hacen.

Se las pagaron a 100 mil pesos hectárea cuando eran tierras, mal pagas, a 5 millones de pesos por hectárea.

Cuando midieron la finca, los Castaño dijeron que dio 556 hectáreas, pero Lácides Corena, otro hermano, decía que eran más hectáreas, porque su padre había comprado otras tierras y no las había englobado.

La noche del 11 de noviembre de 1993 unos hombres encapuchados llegaron a donde estaba durmiendo Lácides y lo desaparecieron.

La familia Corena termina vendiendo 556 hectáreas. Con lo poco que les pagaron, compran una tierra en el corregimiento de Guadual, municipio de Arboletes. Son 209 hectáreas y le ponen por nombre a finca ‘La Rosada’.

Tiempo después, llegan los paramilitares y se enamoran de la finca y los obligan a vendérsela, se las pagan otra vez a 100 mil pesos hectárea.

Eliécer Corena murió de tristeza en Montería en 2021, a la edad de 59 años. No sabía hacer más nada que amar el campo, al llegar a la ciudad, se fue apagando hasta que murió.

Esta familia primero fue víctima de los paramilitares ahora lo es del Estado. De los Jueces de Restitución de Tierras y de la Unidad de Restitución de Tierras.

Después de documentar estas historias no me cabe duda de que hay unos criminales, peores que los paramilitares… el mismo Estado. Representado en estas entidades.

Los excomandantes de las Autodefensas contaron la verdad, pagaron lo que dijo la Ley, pero hoy, es el Estado el que delinque y revictimiza. Que esto quede claro. Que no fueron unos santos, esa no es la discusión. Pero por qué esta verdad que cuentan no la creen. ¿A quién protege este Estado?

Termino como la semana pasada.

¿DÓNDE ESTÁ Y DE QUÉ LADO ESTÁ LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO?

Porque ya sabemos que las Unidades de Restitución de Tierras y los Jueces de Restitución de Tierras están del lado de los despojadores y mafiosos.

Y a todas estas, ¿qué aspirante a la Presidencia o Congreso habla de este tema de manera seria y sin estigmatizar?