El ‘Super’ y las EPS sin control

El ‘Super’ y las EPS sin control

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Previa llegada del presidente a una región, se anticipan funcionarios del Gobierno para hacer balances, reunirse con alcaldes y gobernadores para enfrentar los ‘chicharrones’ que tienen en los departamentos y las deudas sociales pendientes del estado.

Esa es una manera de apaciguar reclamos para cuando llegue el jefe, el tema sea del pasado, aún cuando no se haya solucionado en nada.

¿A qué acuden?, a la retórica mediática y golpes de titulares de prensa para cuando el patrón llegue vea, lea y escuche en las redes sociales que su personal está trabajando y todo está bien.

Córdoba no escapa a ello, un ejemplo es el Superintendente Nacional de Salud, Fabio Aristizabal. Ayer en Montería se reunió con el alcalde y el gobernador, por separado, y el golpe de opinión es que llamó a las EPS a no eludir responsabilidades de sus afiliados frente a la pandemia.

Él conoce el problema, pero su frágil declaración es la muestra de cómo aprieta a las que no son de su agrado, y expone, acaba e interviene otras para entregarlas a ‘particulares’, como la de Comfacor, un comodín para políticos amigos. Un secreto a voces.

En Lorica, el alcalde Jorge Negrete da una batalla solo frente al tema. Más de 120 mil afiliados y no tienen sedes las empresas prestadoras de salud. Dependen de lo que ordena la central en Montería, donde tampoco funcionan.

Desde el Atlántico, para situar un ejemplo cercano de la Región Caribe, ocurre lo mismo.

Las EPS es un buen negocio para sus dueños, los que trafican afiliados, los políticos con incidencia en el Gobierno Nacional, amigos del ‘Super’ y hasta los ‘relacionistas’ públicos del sector, pero el usuario lleva del bulto.

Llega hoy el presidente y recibirá el informe de sus ‘super amigos’ que todo está bien y que ya pusieron en su sitio a las EPS, y le muestran los titulares de prensa como trofeo.

Al ‘Super’ curiosamente se le olvidó que el interventor que defiende en el hospital San Jerónimo se niega a aceptar pacientes, no garantiza protocolos de bioseguridad en el centro asistencial, argumenta que bajó la facturación y en cambio realiza nuevas incorporaciones laborales administrativas con sendos sueldos.

Si estuviese en manos distintas a la interventoría de Aristizabal, el show mediático de hoy fuese su presencia con el Esmad para tomar posesión del hospital.

Salud sin control.

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