Trilema: elección entre tres opciones, que son (o aparentan ser) contradictorias entre sí, o bien, conducen aparentemente a resultados distintos. Así se puede definir el enredo que tiene la Casa Besaile y los ‘jefes’ del Partido Liberal para definir el candidato a Gobernación de Córdoba.

A 10 días de cerrarse el periodo para inscribir candidatos para las elecciones del mes de octubre, la que en su momento se llamó “gran coalición”, hoy duramente golpeada con la salida de dos grandes coaligados, no tienen candidato que proponer oficialmente a los cordobeses.
El primer actor del trilema es Vanesa Hodge, cuyo nombre salió en medio de enésimos personajes que se quedaron en el sonajero.

A esta joven exsecretaria privada de la Gobernación de Córdoba, la Casa Besaile la quiere revivir como candidata al primer cargo departamental a pesar del veto de la familia Calle, liderados por el Representante Andrés Calle y su padre Gabriel, como jefe tras bambalinas de ese equipo político del Partido Liberal con asiento electoral mayoritario en la subregión del San Jorge.

A la profesional ingeniera de alimentos, que la habían descartado hace pocos días, la intenta resucitar la Casa Besaile, muy a pesar de las reservas que tienen los congresistas David Barguil (conservador) y Fabio Amín (liberal), por su falta de experiencia.

El segundo actor de este ‘berenjenal’, palabra criolla para señalar un acto de embrollo, es el veterano excongresista Fredy Sánchez Arteaga, postulado liberal el movimiento de mayorías liberales que lidera la Casa López Casado.

En contra tiene: la inactividad, su condición de vinculado al tema de parapolitica, críticas porque no representa renovación que pide a gritos al departamento y porque la familia Calle con ese ‘pollo’ no juega.

A Sánchez Arteaga, lo asomaron y se le vino un mundo de críticas encima. El ejercicio habría servido para pensar seriamente en regresarlo.

Y completa este trilema el diputado liberal, Orlando Benítez, que tiene en su contra los excongresistas de su partido Arleth Casado y Juan Manuel López Casado, porque quieren cobrarle su apoyo a Fabio Amín, desconociendo las ventajas del joven político con 12 años de experiencia en la Asamblea, estudios, posicionamiento, sis escándalos y que jalonaría sectores alternativos.

Orlando y Fredy: el primero tiene a su favor las dos credenciales del Partido Liberal por Córdoba en el Congreso a su favor y vigencia política, mientras el segundo fue el trigésimo tercer gobernador, desde enero 11 de 1990 hasta agosto 22 del mismo año, en la presidencia de Virgilio Barco Vargas 20 años de experiencia como Representante a la Cámara al lado de Juan Manuel López Cabrales.

Entretanto, Erasmo Zuleta, el Representante a la Cámara del Partido de la U, se inclina por la renovación, mientras los Besaile quieren alguien de confianza plena.

Ante esa situación se originan preguntas sueltas como ¿se resolverá el
trilema en la coalición?, ¿Resolverá el dilema liberal el expresidente y director de ese partido, Cesar Gaviria, entre Orlando y Fredy, y la U se suma?.

¿Saldría una tercería producto de que los liberales manden un candidato y la U decida enviar otro?.

Faltan 10 días y ese es el nuevo capítulo de esta papelón político.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *