Eslogan, políticos, fantasías y realidades

Eslogan, políticos, fantasías y realidades

Los lemas políticos son esenciales para cualquier campaña. Un lema exitoso energizará a los votantes y hará que recuerden bien al candidato. Hay muchas cosas a considerar en este proceso. Temas, la ubicación y la personalidad del candidato todos deben ser ponderados, mientras creas esa línea sencilla que se espera que permanezca en la mente de los votantes a lo largo de la temporada de elecciones.

Casi todos lo hacen porque es sonoro, porque le ‘metió mono’ a la gente, porque junto al jingle de campaña fue pegajoso y se olvidan de aplicarlo. Allí comienza la farsa del político-administrador que llenó de fantasías al pueblo que lo eligió.

Sin embargo, cuando se trata de un proyecto serio, organizado, sin cálculos milimétricos electorales, se logran realidades y objetivos en beneficio de quienes ayudaron a ponerlo en el poder.

Ese es el deber ser del político, de sus promesas de campaña y su eslogan, que debe representar su actuar, para ser y no parecer.

Los que fallan con esos propósitos son fácil blanco de identificar y señalar, pero quienes cumplen con su obligación refrendan el mandato constitucional que les da el elector primario, es decir; la gente, el pueblo.
Esas dos palabras, “Gente” y “Pueblo”, se resaltan en mayúsculas porque para Montería y Córdoba fueron una fórmula ganadora y sobre sus hombros la responsabilidad de cumplir.

Uno espera que se equivoquen lo menos posible, perfectos no son, pero que esos tropiezos estén lejos de la corrupción descarada que nos ha marcado en el contexto nacional.

Pero no es hora de recordar lo malo, sino de sacar pecho por lo bueno. La apuesta del gobernador, Orlando Benítez, el alcalde de Montería, Carlos Ordosgoitia y el rector de la Universidad de Córdoba por generar una matriz de desarrollo basada en la educación superior gratuita, responde a una necesidad imperante y que considerábamos distantes.

Córdoba y Montería les confió un mandato, esperamos que así como se le apuesta al conocimiento y educar a la gente, cada proyecto que emprendan hagan valer su eslogan de campaña.

Consolidado el modelo de gratuidad de matrículas, ahora la siguiente fase está en la Asamblea y el Concejo de Montería para que sea elevado a política pública. Esperamos que esos escenarios estén a la altura del debate y construcción de ciudad. Prueba de fuego para los honorables.

Con este paso el departamento sería referente nacional en gratuidad de la educación superior, y no en corrupción. Eso esperamos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *