Indígenas en Montería, ¿a qué juegan?, ¿quien, o quiénes están detrás?

Indígenas en Montería, ¿a qué juegan?, ¿quien, o quiénes están detrás?

Más de un mes llevan los indígenas en el parque central de Montería, sin embargo no han sido claros en sus peticiones y hacia quién se las dirigen. La división interna y las elecciones de autoridades indígenas este año tienen fraccionada a la comunidad.

Unos días hablan de desmilitarizar la zona donde habitan ¿por qué y para qué?, ¿acaso no se sienten más seguros si hay fuerza pública defendiendo del narcotráfico?

Luego dicen que no utilicen el glifosato para acabar con cultivos ilícitos; otros días hablan de educación y les nombran los docentes que ellos, a dedo, proponen. De inmediato cambian de discurso sobre la de salud, de Urra, de tierras y otros días de cualquier cosa.

¿Quién, o quiénes están detrás de la movilización indígena?, ¿actores ilegales para distraer a la institucionalidad y fuerza pública?; ¿líderes foráneos que utilizan la inocencia de esa comunidad para sacar provechos políticos y económicos?; ¿las propias autoridades de esa comunidad para sacar beneficios personales como contratos?

Varias reuniones han existido con alcaldes, gobernador, gobierno nacional, Defensoría del Pueblo, Procuraduría, Ministerio del Interior, personerías y muchos actores más, pero siempre que avanzan en los compromisos se inventan una petición nueva.

Mientras eso ocurre, están en condiciones inhumanas en el parque central de Montería, expuestos a todo tipo de enfermedades, de hecho, han diagnosticado más de 100 niños enfermos, una joven murió de tuberculosis, pasan hambre, se apoderaron del corazón administrativo de la ciudad, es un nido perfecto para la pandemia, han sido atropellados en su paso hacia al río donde se bañan y cumplen con otras necesidades.

Este es el segundo campamento que tienen los indígenas en Montería, el otro está a un costado de las oficinas administrativas de Urrá.

No nos olvidemos que los indígenas Zenúes se sumaron a esta concentración en los primeros días del “desplazamiento” de los nativos del Alto Sinú, y en pocos días expusieron su problema, fueron atendidos, se hicieron compromisos y retornaron. ¿Por qué con los Emberá no pasa lo mismo?. ¿a quién, o quienes les interesa utilizarlos de esa manera?.

Es hora que el Ministerio del Interior y las autoridades locales convoquen a una gran mesa de diálogo donde se transmita en directo las negociaciones y de esa manera saber ¿qué quieren nuestros indígenas?