Lágrimas en el himno nacional, celebración al marcar y figura al final

Lágrimas en el himno nacional, celebración al marcar y figura al final

Hoy es uno de esos días en los que te levantas, recuerdas el partido ante Chile, te sientes orgulloso de ser colombiano y los cordobeses con el pecho hinchado de la emoción al ver que uno de sus hijos hizo estallar en alegría y dejar afónicos a tantos ciudadanos que teníamos atragantado el grito de gol para alcanzar una victoria contundente.

Miguel Ángel Borja, regresaba a la casa de la Selección, el hogar que lo acogió con el Junior de Barranquilla, sabía que estaba en su terreno, estaba lleno de ansiedad y con un apetito voraz de gol.

El nacido en Tierralta, Córdoba, fue primer plano y las redes sociales se inundaron cuando su rostro en la televisión evidenciaba dos corrientes en cada una de sus mejillas. Sí, mientras entonaba el himno nacional de Colombia, lagrimas recorrían su cara. Estaba lleno de emoción y parecía ser una premonición.

Su llanto reflejó el amor por la patria y que los partidos con la Selección tienen un plus, se juegan con alma y corazón.

Minutos después y cuando empezó a rodar la pelota en el césped del imponente estadio Metropolitano, estalló el primer grito de gol. Miguel ya había vulnerado el arco chileno. Un potente cobro de tiro penal a la mano derecha del arquero Bravo, puso a celebrar a los colombianos.

Un minuto después el artillero anotó su segundo tanto. El doblete más rápido de las eliminatorias.

Las dos lágrimas que se observaron en su cara antes de iniciar el encuentro se transformaron en dos golazos y la emoción de todo un país. 

Gracias ¡Goleador!

La faena fue redondeada por Luis Díaz, otra figura que anotó el tercer y lapidario gol que le dio la victoria cómoda a los colombianos.

No hemos clasificado al mundial, estamos en zona de repechaje, pero la selección nos pone a soñar con Catar.

Vamos Mi Selección!