“Legítima defensa privilegiada”, uno de los puntos en controversia de la Ley de Seguridad Ciudadana

“Legítima defensa privilegiada”, uno de los puntos en controversia de la Ley de Seguridad Ciudadana

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No hay nada que hacer, la Ley entró en vigencia y los residentes en Colombia deben ajustarse a la nueva Ley de Seguridad Ciudadana. Sin embargo, hay artículos de la norma que generan preocupación y hasta controversia.

Uno de ellos es el denominado artículo de la “legítima defensa privilegiada”, que para algunos podría poner en riesgo la misma seguridad ciudadana.

LEGÍTIMA DEFENSA PRIVILEGIADA
El artículo 3 de esta ley habla de la “legítima defensa privilegiada”, establece que, si una persona irrumpe arbitrariamente en la casa, vehículo de un ciudadano o en un bien ajeno, esta puede defenderse en “legítima defensa”. Dice que la “fuerza letal” podrá ejercerse en casos excepcionales para repeler dicha agresión contra el “derecho propio o ajeno”.

El abogado penalista Francisco Bernante resalta no solo que la legítima defensa y la posibilidad de proteger el domicilio propio ya existía en el Código Penal, sino que ahora, a sus ojos, “si alguien ve que se está cometiendo un saqueo se le faculta a matar a los responsables y eso es muy grave”. Para él, ampliar la legítima defensa es un error garrafal y una forma de legalizar la autodefensa.

MÁS CÁRCEL POR DAÑO A BIEN PÚBLICO
Quienes dañen infraestructura dedicada a la seguridad ciudadana, lugares de administración a la justicia el sistema de transporte público masivo, instalaciones militares o de Policía –como los Centro de Atención Inmediata (CAI)–, se someterán a una pena de hasta doce años de prisión, según establece el artículo 14, enfocado en circunstancias de agravación punitiva. El artículo recuerda a las quemas de los CAI en Bogotá durante las protestas de 2020 y 2021, pero también al incendio del Palacio de Justicia de Tuluá, Valle, en medio del paro de este año. El abogado Bernate piensa que de ninguna manera este artículo resolverá un problema de fondo y que, además, hace diez años se introdujo un agravante por daño a este tipo de bienes.

¿PENAS POR ENCAPUCHARSE?

Recordando los daños al transporte público durante las protestas (como sucedió en Cali, Bogotá y Medellín), el artículo 16 hace especial énfasis en ese delito. La pena por perturbar el servicio y el transporte oficial se agravará cuando la persona porte una máscara u otro elemento que sirva para ocultar su identidad. Bernate piensa que se trata de un sinsentido, porque no cree cierto que usar una capucha sea un criterio de peligrosidad. “Las personas no están obligadas a mostrar su identidad, entonces aumentar la pena por una capucha o por una máscara es un absurdo más de este proyecto de ley”, sostiene. El articulado también establece el endurecimiento de la pena para servidores públicos; para quienes usen armas en el delito y para quienes se valgan de menores de edad.

ENDURECIMIENTO DE PENAS POR AGREDIR A POLICÍAS

El Código Penal habla de los delitos contra servidores públicos y establece penas de hasta tres años para quienes los violenten. Este proyecto busca –con el artículo 19– agravarla cuando la agresión se cometa en contra policías y militares. Así mismo, en el artículo 8 se establece que el homicidio de miembros de la fuerza pública daría hasta 58 años de prisión. Para Bernate, con esta ley “da lo mismo secuestrar que matar”, debido a la ampliación de la pena hasta tal punto. “Es un llamamiento a que se fortalezca la ferocidad en las agresiones”, sentencia.

PORTAR CUCHILLOS PODRÍA SER UN DELITO

El articulado, en el punto 18, añade al delito de fabricación, importación, tráfico, posesión y uso de armas químicas, biológicas y nucleares, el porte de arma blanca. Quien lo porte podría tener tres años de cárcel. Aunque el documento dice que la pena no aplicaría si la tenencia está relacionada con un oficio legal, Bernate cuestiona la inclusión de esta modificación al Código Penal. “Va a ser muy difícil de aplicar”, porque será difícil distinguir quién lo lleva simplemente para cortar los ingredientes de su almuerzo y quién piensa usarlo para cometer un crimen.