Se lleva a cabo la captura legal del conductor de la tragedia en Gaira. Intentaba evadir la justicia

Se lleva a cabo la captura legal del conductor de la tragedia en Gaira. Intentaba evadir la justicia

Enrique Vives Caballero, el conductor de la Toyota Hilux de placas MXL-186 quien le arrebató la vida a 6 jóvenes y dejó uno gravemente herido, se le ha legalizado la captura para que responda ante la justicia.

Un juez del Juzgado Primero Penal Municipal con Funciones de Control de Garantías de Santa Marta fue el encargado de la legalización de la captura.

La defensa de Enrique planeaba postergar la audiencia argumentando un supuesto estado de inconsciencia de Vives. En una foto obtenida por Semana, el hombre se ve con muchos cables e inclusive una biblia, como si de un moribundo se tratase.

Semana también obtuvo información del historial clínico en el que se puede leer «Traumatismo facial leve, contusión en el labio superior, estado de ansiedad no especificado, insomnio, deshidratación moderada, gastritis, dolor abdominal y dorsalgia».

En una nota al pie del documento se lee «Se considera que el paciente no se encuentra en condiciones para realizar audiencia propuesta y se debería plantear reprogramación de la misma una vez se resuelva trastorno hidroelectrolítico».

El mismo medio consultó con un médico experto del cual no se reveló la identidad quien dijo: “Más golpes se puede dar uno cuando se cae de una bicicleta, ese señor no tiene nada”, y respecto al trastorno electrolítico con el que argumentan el hombre no podía asistir el experto asegura que “eso es básicamente deshidratación y puede ser generada por diarrea, pero en este caso, siendo muy informal con mi criterio, creo que el paciente está deshidratado por ingesta de alcohol”.

La juez en turno continuó el procedimiento y legalizó la captura. La audiencia se hizo de forma virtual mientras que el señalado estaba en la Clínica Perfect Body.

Vives Caballero conducía con nivel dos de alcoholemia y con exceso de velocidad. Se espera que pronto la fiscalía le impute el delito de homicidio doloso o culposo, dependiendo de los antecedentes de exceso de velocidad o ebriedad que este haya tenido.