Suicidio en Córdoba: una realidad que nos acecha

Suicidio en Córdoba: una realidad que nos acecha

Las cifras del último boletín epidemiológico dadas a conocer por la Gobernación de Córdoba no son nada alentadoras. Esta situación de salud pública no debe prender alarmas, porque estas están sonando desde hace meses, si no, de tomar medidas eficaces, eficientes y expeditas.

Tal como lo publicó GS Noticias días atrás, la cifra de intentos de suicidios sigue a la alta y esta afectación no distingue sexo, edad ni estrato.

Llama fuertemente la atención que dentro de los casos (336 en lo corrido del año), 68 de ellos intentaron atentar contra su vida dos veces; 27 más en tres ocasiones y 37, más de tres veces.

Lo más negro de la estadística es que la población más joven es la que desea quitarse la vida. En las estadísticas, 138 casos corresponden a niños que cursan algún grado de básica primaria, y 337 más, a básica secundaria.

Esto quiere decir, a más señas, que los más jóvenes, el futuro de la sociedad, está pasando por graves crisis existenciales, que podrán estar o no sujetas a problemas de orden doméstico (violencia intrafamiliar, abuso sexual o físico), y a desamores escolares y abuso de sustancias psicoativas o etílicas, entre otros factores.

Por poblaciones, Montería tiene la tasa más alta de intentos de suicidio con 22 casos, seguido por Cereté con 10 y Lorica con 4. La capital de Córdoba sigue arriba con 274 intentos, de ellos 15 consumados.

Y el panorama es igual en el departamento, es decir, más y más casos. A falta de dos meses para que acabe el año es hora de ponerse la mano en el corazón y comenzar a implementar una verdadera política que prevenga este flagelo. De lo contrario, la sociedad cordobesa estará condenada a un luto permanente.